Dos semanas han pasado desde mi último
encuentro con Alicia y se cumple un año exacto del sueño que cambio mi todo. Mi
vida ha cambiado bastante desde aquel último encuentro, como supondrán, lo que
me quería decir el Rey es que confiaría el mandato del grupo a mí. Él se sentía
muy cansado para continuar manejando un grupo tan grande, aunque su decisión
creó detractores, como la mayor parte de las otros Obispos. Pero gran parte de
los Caballeros y las Torres me apoyaban, los peones no tenían mucha voz en esto
solo se dedicaban a seguir a sus más cercanos.
Hice una reunión con todos los Obispos y fui
tajante, les di dos opciones o se acoplaban al nuevo orden, o podían retirarse
del grupo sin repercusiones, pero si elegían la segunda y decidían contar a
alguien externo del grupo, nos enteraríamos y cazaríamos como a venados y
haríamos su vida imposible. Solo unos pocos decidieron salir del grupo después
de mi proclama, pero estaba confiado de que no intentarían hacer nada en mi
contra.
Karla asumió como la nueva Reina, y Anna como
Caballero principal de ambos, Leonardo y Camila se convirtieron en mis Obispos
de confianza, aunque ofrecí uno de esos puestos a Anaís lo rechazo y me dijo
que prefería seguir siendo una Torre. Además como última medida intente
trasladar a Henrietta a la sede central del grupo pero esta se negó también.
Con las cosas casi como quería que fueran, asumí el puesto de Rey.
Al enterarme del apellido de Karla, que como
supondrán es Galez, le pregunte si tenía alguna hermana, muy sorprendida me contó que el embarazo de su madre era de gemelos, pero que por complicaciones,
el otro bebe y su madre habían muerto. Luego de eso me contó que su padre siempre
la culpo de tal acontecimiento, así que apenas pudo abandonó el lugar donde
vivía.
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