sábado, 16 de febrero de 2013

Sueño "Capítulo XV: Temperandis"


¿Qué había sido todo eso?, ¿cuál fue el efecto real de la droga que tome? Esas dudas ocupaban mi cabeza, de ahora en adelante no podría confiar en nada de lo que me ocurriera.

El hospital me dio de alta el mismo día que desperté, dijeron que fue una sobredosis de tranquilizantes de origen natural, ósea creyeron que tome varias infusiones de alguna planta, lo que no estaba muy lejos de la realidad.

Cuando salí, estaba esperándome fuera Anna. Me extraño que no estuviera Karla. -¿Qué fue lo que hiciste?, ¿tanta es tu desesperación por encontrar respuestas?-. Luego de eso no dijo más durante todo el trayecto hasta mi casa.

En mi casa me esperaba Karla, preparaba comida, tímidamente me acerque a ella -¿qué quisiste decir con que te encargaste de los que me dieron esa droga?-. Ella rió levemente -¿eso?, esas Torres trabajaban bajo mi cuidado antes y la producción de esa droga había sido cancelada, aprovecharon que me retire para intentar producirla de nuevo, y en tu letargo no pudiste notar que esa droga no era productiva para nada, ahora están bajo el juicio del Rey-.

Me preocupaba lo que les podría pasar, había escuchado de Camila que los traidores de la secta y los mal enjuiciados por el Rey, terminaban en la cárcel inculpados por algún crimen que no cometieron.

Cuando se acerco la noche, el sueño me consumía. No quería dormir sentía que aún podría tener efectos la droga, permanecí recostado sobre mi cama intentando no dormir hasta que amaneció. El temor de soñar otra mentira me mantuvo despierto.

Eran aproximadamente las 7 de la mañana y Karla entró a mi cuarto con una bandeja con el desayuno, uno muy nutritivo con pan blanco, queso, mermelada y café. Me dispuse a comer, entonces note algo extraño, el queso no era salado y la mermelada no era dulce, ni el café tenía su característica amargura. Estaba por hablarle a Karla, pero noté algo que me llamo la atención, ella no era Karla, ella tenía pecas, ella era la chica de mis sueños.

La lengua se me pego al paladar, no podía emitir sonido alguno, estaba pasmado, no sabía qué hacer. Fue entonces que ella rió y dijo -supongo que ya lo notaste, yo no soy a quien tú conoces-. Pero cuando intente tocarla, mi mano no toco nada. Luego de eso entró Anna trayéndome el desayuno. -¿Había venido Karla antes?- le pregunte. A lo que me respondió -Karla salió temprano y aún no vuelve-.

Claramente eso lo había alucinado, pero había sido diferente a mi anterior alucinación, ¿por qué? Todo estaba pasando muy rápido y me confundía.

A la hora del almuerzo volvió Karla, le pregunte donde había estado, pero no me respondió. Supuse que venía del juicio del Rey. Nunca más supe de esas Torres. Pero aún tenía un poco de la droga, y aunque temeroso, pretendía usarla una vez más para comprender el verdadero efecto de esta.

Esa noche no fui a la secta, me quede en casa por recomendación del Rey que mandó el mensaje con Karla. Estaba tranquilo recostado en mi cama cuando, sin darme cuenta, las luces se apagaron. Me levante fue entonces que note unas velas que se prendían y mostraban una silueta encapuchada, no podía equivocarme, era Henrietta.

-Hola, ¿cómo estás?- dijo mientras sonreía. Yo estaba confundido, ¿qué era esto, un sueño o una alucinación?, por ahora me dejaría llevar por lo que me tuviera que decir ella -Henrietta- le dije -¿qué pasa?, ¿cuál es el motivo de tu visita? -Vine a darte información, si es una buena o mala información tú lo decidirás-. Entusiasmado me acerque a ella, -¿tiene que ver con la joven de mis sueños?- pregunte. -Si- respondió -esa droga, tiene un “conjuro” sobre ella, quienes la recrearon obviaron eso, es por tal motivo que no funciona bien. Puede llevarte a tus sueños, darte control y encontrarte con quien quieras. Pero debes recitar el nombre de la persona en cuestión al beberla-. -Pero yo no sé su nombre- le dije casi decepcionado por la información. -Te lo dije, busca el nombre de lo verdadero-. Y entonces abrí los ojos y me encontré con el techo de mi habitación.

Había terminado la frase esta vez, pero aún así no lo comprendí, “el nombre de lo verdadero” a que se refiere con eso. Supongo que quiso decir “busca su nombre verdadero”. Aún no entendía muchas cosas pero creo que descubriendo su nombre tendré respuestas.

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