sábado, 9 de febrero de 2013

Sueño "Capítulo VIII: Insanire"


Todo era oscuridad, excepto al final del cuarto que había un vela alumbrando a una niña sentada. Cubierta con una capucha se ocultaba de mi vista. Me acerque y vi a dos hombres a su lado haciendo guardia. -Solo una pregunta se te permite-. Yo no sabía a lo que se referían, pero entonces la niña puso un mazo de cartas del tarot sobre la mesa, debía ser algún tipo de adivina, los astrólogos de la secta usaban mucho ese método de predicción.

-Tú no has venido a mí con una pregunta- dijo la niña con voz suave, -pero yo tengo algo que decirte, siéntate por favor- continuó. Me senté y vi como barajaba las cartas, al cabo de unos segundos puso una frente a mí. -Le Mat, invertido- dijo, -esta carta invertida representa las obsesiones e irracionalidad-. Dejo otra carta y dijo, -La Roue de Fortune, invertida, esto indica un cambio, una transformación con muchos problemas, pero vendrá de todos modos-, volteó una tercera carta y me dijo -oh, La Force, esto indica un buen final, un gran amor detrás de todos los problemas-.

Hubiera hecho caso omiso de las predicciones que se me dieron de no ser por lo siguiente que ocurrió. La niña se paro y se quito su capucha, era ella, Henrietta, no podría creerlo. Instintivamente estire mi mano para tocarla, los guardias que estaban a su lado se adelantaron, pero ella los detuvo y tomo dulcemente mi mano y la puso en su mejilla, -temía que esto pasaría, siempre has sido muy impulsivo- me dijo con lagrimas en los ojos, yo se las enjugue y le dije, -Henrietta, por favor explícame que sucede no entiendo nada, ¿sí tu estas aquí… y Karla? no entiendo-. -Lo lamento no puedo hablar del futuro más de lo que te dije, solo puedo hablar por mi- haciéndoles una seña con la mano le pidió a los hombres que se retiraran.

-Ahora estamos solos, responderé todas tus preguntas con respecto a mí- me dijo. Mi mente no podía procesar todas las cosas que estaban ocurriendo, Henrietta la niña de mis sueños también existe y lo más importante me recuerda, pero ¿por qué Karla no? Lo primero que pregunte fue sin pensar, -¿Quién eres tú?-. Ella me sonrió y dijo –soy Henrietta, tal vez lo que quieras saber es porque  te recuerdo- asentí con la cabeza y ella continuo, -soy lo que llaman un “niño cristal”, desde que nací mis padres me criaron apoyando mis habilidades, aprendí de la astrología y lo espiritual, al punto que puedo hacer predicciones que casi nunca fallan y tomar conciencia de mis actos en los sueños e inmiscuirme en el de los demás. Como sabes fue ahí donde nos conocimos, te ayudare a hacer memoria.

“Vagaba por el mundo de los sueños, siempre encontraba sueños de venganza, de lujuria y de envidia. Pero un día me tope con tu sueño, estabas pescando en un río tan calmo que decidí acercarme, te pregunte que hacías y dijiste “nada”, te mire atentamente y te dije que esto era un sueño que podías hacer lo que quisieras. Las personas cuando están consientes de sus sueños cambian la manera de pensar y sacan sus más bajos instintos, pero tú lo único que hiciste fue alzar la caña y atrapar un pez y dijiste con una sonrisa en la cara -es el primero que atrapo en mucho tiempo-.”

-Así me cautivaste, decidí visitarte de vez en cuando, nos hicimos muy cercanos. Pero tu sueño puro atrajo cosas malas, cosas que no puedo describirte, pero también atrajo cosas buenas-. Inmediatamente pensé en los hombres de traje negro, y en Karla y Daniela, -¿Por qué estas tan limitada en darme información?- le pregunte. -Cuando llegas al punto en el que estoy yo, la información es más una maldición que una bendición, así que prefiero que tú juzgues lo malo y lo bueno, solo te diré que en el plano astral la gente actúa diferente al mundo tangible-. Y dicho esto entró en un sueño profundo.

Su información me dejo más que confundido, ¿hasta qué punto era real lo que me dijo?, ¿por qué no podía hablarme de Karla, sí estábamos en el mismo lugar?, ¿puros, mis sueños?, mi vida comenzaba a voltearse y no podía hacer nada. Solo me queda avanzar y dejar que el destino guíe mis pasos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario