lunes, 18 de noviembre de 2013

Despertar "Capítulo II: Muneris"

“Lamento el no decirte esto de frente, pero estoy segura que me detendrías si llegara a insinuar mi plan.

En primer lugar, no quiero que pierdas la razón por lo que hice, lo que he hecho lo pensé bastante. Aunque en primera instancia fue un arrebato, luego de pensarlo sigo creyendo que es mi responsabilidad encontrar e intentar ayudar a Daniela. Y que mejor manera que hacerlo desde dentro.

Tu plan tiene un error muy grande, las personas a las que enviaste al otro plano no conocen a Daniela. Y tu objetivo también es el equivocado, no ganas nada solamente encontrando el cuerpo de Daniela sin una cura para su estado.

Claramente yo no puedo hacer mucho por encontrar una cura para Daniela en el estado que me encontrare cuando leas esto, pero podre detenerla de cometer un error como el ponerse en manos de esos hombres de traje.

Y lo último que quiero decirte es que debes tener autocontrol y calma en este momento, no desesperes por mi estado, se que tú encontraras una salida a esta situación.

Pd.- Confía en José.”

Esas fueron las palabras que dejo Karla en su carta.

Al terminar de leerla lo primero que pensé fue que Anna debía verla también así que me dispuse a salir de la secta hacia nuestro hogar, pero José me detuvo -¿estás seguro de lo que harás?- me pregunto. -¿a qué te refieres?- le dije. -Si tú le muestras la carta a Anna, ella pensara que la intentas forzar a verla, además en la carta no la menciona a ella, así que será muy difícil hacerle pensar que el sacrificio de Karla no tiene nada que ver con ella- me dijo José.

Realmente no podría decir si el razonamiento de él era el correcto, pero algo era cierto, si la forzaba el resultado podría ser peor. Por ahora confiaría en José y avanzare al ritmo que él me recomiende.

Lo primero que me dijo José era que debíamos centrar nuestra energía en buscar al doctor Marcos. Según José, él es una parte muy importante de la solución.

Al mencionar al doctor Marcos, no pude evitar recordar mi sueño. Ese sueño en el que aparecía y me decía que lo vería en una semana, esa fecha se cumpliría mañana y algo me decía que por más contactos y fuentes de información que tuviera José no encontraríamos a Marcos antes de ese día y no seriamos nosotros los que lo encontremos, sino él quien se presentara frente a nosotros.

Se lo mencione a José y el estuvo de acuerdo conmigo.

Al terminar la conversación con José, despertó una duda en mí, así que me acerque a él y le pregunté -¿por qué me apoyas de manera tan ferviente, y cuál es tu relación con Karla?-. Él me miro y dijo -no lo sé, aunque me considero un mentiroso muy eficiente, y podría inventar una mentira bastante creíble. No tengo intención de engañarlo en estas circunstancias, pero tal vez el motivo por cual lo ayudo es por Karla. Y respondiendo a la segunda pregunta, Karla es como una hermana mayor para mí, y mi única y verdadera amiga-.

Cuando dijo esto último su actitud parecía la de un niño que sólo tenía a esa persona en el mundo para que lo apoyara, entonces antes de que pudiera cambiar de tema él me dijo -creo que es mi responsabilidad cumplir su deseo-.

A que deseo se referirá pensé, pero antes de que pudiera preguntar él comenzó a caminar -¿A dónde vas?- le dije. -A buscar a Henrietta, necesitaremos su ayuda-.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Despertar "Capítulo I: Reginam"

Karla fue la que cayó en el coma y no Anna. En un principio fue un impacto bastante grande para mí, pero luego fue incluso peor. El hecho de que la Reina haya caído en tal estado fue directamente relacionado conmigo.

Algunos de mis simpatizantes en la secta, lo eran solo porque Karla era la Reina, y al no estar ella en su puesto, y tras la presunción de que su estado actual es mi culpa, perdí la simpatía de todos ellos.

Me impresiono lo anarquista que se volvió el grupo con la ausencia de Karla, estaba claro que las funciones que ella llevaba a cabo eran más de las que yo notaba.

El sistema de puntos que había creado para “subir de rango”, se volvió un caos, muchos peones realizaron actos sucios contra las Torres que estaban a cargo de ellos para usurpar su puesto, y de la misma manera sucedía con las Torres que intentaban ocupar los puestos de los Obispos, y algunos de estos últimos al enterarse que yo podría ser el responsable de la masiva perdida de Caballeros y de la Reina misma, organizaron una revuelta para quitarme el puesto de Rey.

Pero en esos momentos de desesperación aparecieron dos grandes apoyos. Henrietta, que por algún motivo (que no dijo en un principio) vino a esta ciudad y José, al cual me acerque yo para pedir su ayuda. Sabía que con la ayuda de ambos podría hacer mayores avances en la investigación.

Muchos de los Obispos conocían a Henrietta y no se atrevían a hacer nada contra mí si contaba con su apoyo.

Algo similar pasaba con José, lo que en primer lugar tome como respeto hacia él, luego lo aprecie como miedo. Como si José supiera el mayor secreto de cada uno.

Por su parte Anna quedo en un estado de depresión por lo ocurrido. Aunque nunca se llevaron muy bien, al parecer que Karla se haya sacrificado por su seguridad, hizo recapacitar acerca de lo que pensaba de ella e hizo que le tomara un aprecio y un cariño que la llevo a ese punto. Y lo que antes era una ventaja, gracias al estado de ánimo de Anna se transformo en una desventaja.

Lo que sucede es que ya que el papel que confirmaba el parentesco, era entre Karla y Anna. Y ya que Anna estaba en aquel estado, no estaba dispuesta a hacerle visitas a Karla, decía que no podía ver el rostro de ella sin recordar la sonrisa que le dio antes de beber la pócima.

Así que antes que nada debía resolver el problema con Anna si quería resolver el problema de Karla y Daniela.

Nunca pensé que la falta de una Reina podría provocar tal revuelo en los miembros. Aunque tengo que darme crédito, gran parte de la culpa es mía.

Pero José aún aguardaba una sorpresa para mí, Karla había dejado una carta para mí. Tal parece que desde un comienzo había planeado todo y tenía un motivo para hacer lo que hizo.

lunes, 4 de noviembre de 2013

Despertar "Prologo"

Todos menospreciamos el don que es el despertar, lo sentimos tan natural, tan simple, que no lo apreciamos. Pero no es así, el despertar es un regalo que se nos otorga a diario.

Está claro al punto que quiero llegar, hay gente que simplemente no puede recibir ese don. El por qué de los comas psicogénicos es una incógnita que se mantiene. Siempre se mantiene la esperanza de quien se encuentre en un coma de esta índole despierte, y ciertamente hay casos en los que el coma puede durar años y el sujeto despierta. Pero, ¿cuál es la causa real del despertar?

Antiguas leyendas hablan de hombres que dormían por días, en un estado similar a la muerte, y luego despertaban como si de una siesta se tratase. Claro esto no puede ser directamente relacionado con los estados de coma, o al menos no necesariamente, también puede atribuirse a catalepsia o narcolepsia. Aunque en aquellos casos seria más probable que sucedan como desmayos repentinos.

Los registros médicos nos dicen que el despertar de un coma es progresivo y lento, sería en demasía extraño que una persona despertara de un coma con total conciencia y continuara su vida de inmediato.

Despertar de un coma de años es improbable, claro las mejoras en la tecnología médica han hecho más soportable el coma para los pacientes. Pero no se sabe con seguridad cuál es el detonante que despierta al paciente o el motivo que lo mantiene durmiendo en un coma psicogénico.

No todos los pacientes pueden despertar, la mayoría simplemente muere, a veces por alguna enfermedad como neumonía. Pero si de algún modo se pudiera determinar cuál es el factor que hace despertar a la persona, ¿se podría despertar a la totalidad de pacientes en coma?, ¿la solución para algunos será efectiva para todos? Era eso lo que debía averiguar.

Coma "Epilogo"

Habíamos descubierto donde se encontraba Daniela. Casualmente era el hospital en el que había sido internada Karla, Anna la reconoció por el retrato hablado que pedí que hicieran. Y casi como si alguien lo estuviera manipulando Karla y Daniela estaban en el mismo cuarto.

Al parecer Daniela también ingreso con un coma metabólico, pero al eliminar las causas orgánicas se convirtió en un coma psicogénico. De eso ya hace dos años.

La situación que la llevo al coma aún era desconocida para mí, no sabía si habían sido drogas medicas normales o ilícitas, si había sido por opción propia o habían terceros involucrados. Y si había sido decisión propia, ¿que la había llevado a hacer algo así?

Solo había pasado unas horas desde que se interno a Karla, y no sabía nada de los parientes de Daniela, si venían sus padres a verla, o si tenía un novio. Debía esperar hasta que aparecieran sus parientes para conversar con ellos, además el hecho de que estuvieran ambas en la misma habitación  haría más fácil plantear una conversación y saber que sucedió con Daniela.

A Karla se le designo un doctor llamado Ignacio, era un neurólogo. Él había revisado los síntomas y las pastillas que llevo Anna y describió los mismos síntomas de Carlos.

El sol salía por el este cuando nos retiramos del hospital, el cansancio no me ayudaría en nada a solucionar los problemas que se me presentarían y necesitaba de toda mi tranquilidad y buen juicio si quería ayudar a Daniela, Karla y los demás.

lunes, 19 de agosto de 2013

Coma "Capítulo XII: Immolabitque"

Ya estaba todo listo, era hora de comenzar con el plan, los Caballeros estaban en los lugares precisos para ser trasladados a los recintos hospitalarios. Yo me quede con Carlos uno de los Caballeros y le pedí a Karla que se quedara con Anna. Los otros Caballeros eran vigilados por los Obispos y Torres que formaban el grupo. Cada cual tenía su verificación de parentesco consigo, en el momento que se tuviera que sortear la seguridad del hospital.

Al comenzar la noche acordamos que se bebería la pócima, no había tiempo que perder y el día podría traer la desgracia.

Cayo la noche y Carlos bebió la pócima, inmediatamente junto a un peón lo trasladamos al recinto previsto. Una vez allí pase por los controles de seguridad, donde me exigieron demostrar mi parentesco, por supuesto debatí la necesidad de eso mostrando desesperación como lo haría cualquier persona normal y exigiendo que se me dejara pasar a ver a mi hermano (ese era el parentesco que falsifique). Ya ingresado Carlos, insistieron en que demostrara mi parentesco o se me expulsaría del recinto, mostré mi identificación y me permitieron ingresar a la sala de los pacientes de coma.

Me explicaron que lo que sufría Carlos era un coma metabólico, ósea una respuesta a un cambio químico en la sangre (cosa que desde luego sabía). Me hicieron muchas preguntas, entre estas las enfermedades que él padecía y si tenía alguna adicción a drogas o alcohol.

También me preguntaron que había hecho él en las últimas horas. Todos habíamos acordado responder lo mismo, “lo encontramos en su cuarto con unas pastillas en el suelo”, además todos llevaríamos un par de estas “pastillas” para mostrarlas, estas serian unas drogas que nos facilito Diego no nos dijo exactamente que eran pero que para los doctores seria el perfecto motivo de que hubiesen caído en tal coma.

Mientras hacían los exámenes preliminares a Carlos e identificaban exactamente lo que contenían las pastillas, me dispuse a revisar los cuartos de los otros pacientes. Al ser de noche no había parientes de los pacientes, los cuartos estaban separados por adultos y niños, Daniela debería tener uno o dos años menos que yo, por tanto era mayor de edad.

Incesantemente la busque entre las habitaciones pero no la encontré, no era en este recinto donde se encontraba.

Me retire del hospital por orden de los doctores, me pidieron que fuera a descansar que ellos se encargarían de lo demás. Aunque me sentía un poco inseguro de dejar a Carlos, era parte del plan que nos reuniéramos antes del amanecer en el galpón de la secta.

Al llegar al punto de reunión me extraño que no estuviera Karla, en su lugar estaba uno de los peones designados para acompañarla. Prontamente se acerco a mí muy agitado y dijo -la Reina necesita su presencia-.
De inmediato me dirigí al recinto donde se supone que habían ingresado a Anna, tal vez hubo alguna complicación, no lo sabía. Al escuchar las palabras del peón corrí vehemente hacia el hospital. A pie no tardaría más de 20 minutos, ese era el recinto más cercano al lugar de la secta.

Entré empujando a quien se cruzara en mi camino y hablé con la recepcionista preguntando por Anna, me dijeron que no han ingresado a ninguna Anna ni mujer con aquella descripción.

Entonces escuche a mis espaldas -no me encontraras dentro, porque no fui yo quien bebió la pócima-. Al voltearme vi a Anna con el rostro entristecido -ella se sacrifico por mi-.

lunes, 5 de agosto de 2013

Coma "Capítulo XI: Impugnandum"

El favor que necesitaba de Gabriel, era directamente que me falsificara unos papeles de parentesco, con estos nos haríamos pasar por familiares de los 4 Caballeros y así adentrarnos en la sección de los pacientes en coma y descubrir si en alguno de los hospitales se encontraba Daniela.

Tal vez en el momento que se descubrió no le tome tanta importancia, pero las Torres del grupo habían descubierto pócimas, las cuales podían hacer entrar en un profundo coma a quien la bebiera. El único problema, claro está, es que aún no han descubierto como contrarrestar la pócima y mucho menos como despertar a alguien de un coma “normal”.

Lo que pretendo hacer es muy arriesgado, pero bastante lógico luego de escuchar lo antes mencionado. Les pediré a los Caballeros que beban la poción y los internaremos en los diferentes centros hospitalarios de la ciudad, por suerte esta ciudad concentra la mayor cantidad de hospitales con capacidad para mantener pacientes en coma, en el país solo hay siete, y cinco se encuentran en esta ciudad.

Pero claro el problema está en que necesito una persona más que entre en coma para completar la cantidad de hospitales y dado que no tenemos mucho tiempo no puedo ir probando de uno en uno, deberé hacer que beban la poción todos al mismo tiempo y serán llevados de inmediato a los diferentes hospitales.
Para la quinta persona se ofreció Anna, pero me rehusé. Mantuvimos una larga conversación en la cual me convenció de ser ella, me dijo -nadie más se atreverá a hacer eso, además es parte de mi deber como tu Caballero de confianza- ante esas palabras no pude hacer nada, tuve que dejarla participar de esta empresa, pero no los dejaría desamparados, descubriría la manera de traerlos de vuelta a todos.

Tal vez se pregunten, ¿por qué no me hice pasar por un doctor o simplemente intentar entrar de manera natural? Bueno el problema es que extrañamente las áreas de los pacientes en coma, están altamente vigiladas con al menos tres puntos de seguridad. Y ni siquiera me atreví a sortear el primero por algún futuro intento, por eso necesitaba esos papeles falsificados de parte de Gabriel.

Por tanto fui a desafiarlo nuevamente esta vez tenía la convicción de que lo vencería, estaba haciendo bien las cosas y además tenía un motivo que no me permitiría perder.

Mande a un Caballero a que confirmara una reunión con Gabriel al siguiente día, la respuesta no se hizo esperar, me confirmó para esa misma noche.

La tarde acababa y me dirigía a la casa de Gabriel, le pedí a Karla que me acompañara. Al llegar nos recibió Catalina y nos dijo que su esposo esperaba adentro, entramos y lo vimos a él sentado con el tablero listo sobre la mesa.

-¿Ella es tu Reina?- me pregunto. -Sí- le dije -ella es mi compañera más cercana-. Él soltó una leve carcajada y continuo hablando entre risas -entiendo, ahora tienes una pareja de confianza, algo has entendido por lo que veo, espero que esta vez sea un buen duelo-.

La partida no se hizo esperar más, me tocaron las negras así que Gabriel comenzó. Era un juego realmente parejo, al cabo de unas veinte jugadas solo habíamos perdido dos peones cada uno, aunque esos peones que perdí fueron por sacrificios que hizo Gabriel. Él estaba jugando de manera osada arriesgando piezas, pero no me dejé llevar por su ritmo, usaba las torres y los caballos como fuente de ataque y los alfiles y peones como defensa, y tal parece que era efectivo.

Luego de un tiempo note que Gabriel se desesperaba, cometía pequeños errores, de los cuales debía aprovecharme. Puso en riesgo su reina, solo debía sacrificar el alfil del rey, además si en la desesperación retrocedía la torre de la reina para defender era probable que en los siguientes tres turnos lo venciera.

Pero eso no llego a pasar, al ver a su reina perdida, se tomo unos segundos para pensar, y lo siguiente que hizo fue dejar caer su rey -me rindo, veo que has creado un buen ritmo de juego y no has perdido la concentración. Eres merecedor de mis favores, me pongo a tu disposición- me dijo e hizo una pequeña reverencia.

lunes, 22 de julio de 2013

Coma "Capítulo X: Praeteritum"

La conversación que tenia con Karla llego a su fin, y debíamos actuar rápido si queríamos salvar a Daniela.

Lo que José descubrió fue acerca de esos hombres de traje negro. Era algo que ya sospechaba pero que no podía confirmar de ninguna manera. Pero al parecer José tenía alguna fuente de información diferente a la mía.

Aquellos hombres de traje son, lo que en algunas culturas llaman, parcas o cegadores, normalmente llevan las almas de los que mueren a donde deben ir, si existe un paraíso o un infierno solo ellos lo saben. Pero con las almas que se aferran al limbo tienen una reacción diferente, no las llevan directamente de una vez. Las acosan, las siguen por años a veces décadas, solo presentándose frente a ellas, hasta que es la misma alma pérdida quien ruega por su ayuda, entregándose a las manos de la muerte.

No he podido deducir como fue que obtuvo tal información tan precisa, pero si eso era cierto lo más probable es que Daniela este en la etapa de querer entregarse a las parcas, pero ¿cuál sería el motivo?, debo encontrarla antes y despertarla de su coma para que no cometa alguna locura.

Teníamos más información de las parcas. En esencia no eran malas, solo eran un engranaje más de la rueda de la vida. Por tanto solo obedecían órdenes de la mismísima Muerte.

Y tal parecía que el limbo estaba fuera de los dominios de la Muerte, ya que ni las parcas se atrevían a ingresar a tomar por la fuerza a las almas que allí se encontraban. Eso quiere decir que mientras Daniela no esté segura de entregarse a ellas, no pasara nada que atente contra su vida.

Pero Daniela no sabía eso, en una de nuestras últimas conversaciones ella se refería a los cegadores como entidades que se llevaban a las almas del limbo, ella no sabe que no tienen el poder de obligarla. Si ese es el caso, aún les teme.

Ahora, el real problema es encontrar el cuerpo de Daniela, la búsqueda de mi grupo ha sido decepcionantemente infructuosa. Y la única y real esperanza que tenía recaía sobre el doctor Marcos. Algo me decía que él sabía dónde podría encontrar a Daniela, pero no nos veríamos en al menos cinco días más.

Solamente me quedaba confiar en Anna y sus Caballeros. Convoque a Anna y le pedí que viniera con su grupo de confianza, para plantearles mi último plan, necesitaba gente que pusiera su vida en riesgo por su Rey.

Al llegar el grupo (solo 4 Caballero sin contar a Anna, todos hombres) al punto de reunión, una sala que normalmente estaba desocupada ya que la había habilitado para este tipo de ocasiones, les dije -Sé que no soy tan benigno ni confiable como el antiguo Rey, pero necesito que se pongan a mi disposición al punto de atreverse a arriesgar su vida- al decir esto la mirada de ninguno cambio -sé que ustedes son de la confianza de Anna, por tanto tienen mi entera confianza también, y eso es a lo que quiero apelar a la confianza. Quien no esté seguro de poder cumplir esta misión, no debe permanecer un segundo más en esta sala-.

Mis palabras no hicieron titubear a uno solo de los Caballeros, todos se inclinaron. Y con una mirada a ellos y luego a mí, Anna dijo -ellos aceptan su misión aunque perezcan intentándolo-.

Les pedí que se levantaran y le agradecí directamente a cada uno de ellos estrechando su mano. Tal vez lo que estaba por intentar con ellos fue una de mis primeras ideas pero pronto fue desechada por mí mismo. Aunque este plan necesitaba de un factor del cual todavía no era dueño y ese era el favor de Gabriel y sus contactos.

lunes, 8 de julio de 2013

Coma "Capítulo IX: Responsis"

Me senté a su lado llevábamos unos minutos en silencio, ambos intentamos hablar al mismo tiempo y nos detuvimos con una pequeña carcajada.

-Karla lo siento mucho, mi descuido para contigo, mi Reina, es inaceptable- le tome la mano derecha y continué -ahora haré las cosas bien lo prometo-. -No, también soy culpable debí ser honesta contigo desde el principio. ¿Recuerdas la primera vez que hablamos?- me dijo. -Sí, fue en la ciudad del sur, nos sentamos a beber- le dije. -Aquella vez, fue Alicia quien me dijo que te hablara- dijo Karla.

¿Alicia?, pensé, ¿también la conoció a ella? Lo que sucedía aquí cada vez me confundía más.

-¿Con Alicia te refieres a tu hermana que murió al nacer?- le pregunte. -Exacto. Sé que la conoces, ella me lo dijo. Desde siempre he tenido cierto contacto con ella, cuando era pequeña creía que era una imagen que proyectaba mi subconsciente en mis sueños para apaciguar el dolor de perder una hermana- me dijo cabizbaja -pero desde que te conocí se hizo más presente, y me hablaba de ti- continuó. -¿Por eso decidiste hablarme esa noche?- le pregunte. -Sí, ella fue quien me dijo que tú eras el hombre ideal para mí, y esa noche fue mágica, aunque intentaba ignorarte, esa noche me di cuenta de que me gustabas- dijo Karla.

Pensé en decirle que yo la drogue para que se enamorara de mí, pero supongo que eso solo dificultaría más las cosas, y este no era el momento.

-¿Antes de eso fue cuando hablaste con Henrietta?, ¿qué te dijo aquella vez?- le pregunte curioso. -Ella leyó mi fortuna con las cartas del tarot- me dijo -primero me mostró los enamorados, me dijo que había amor y unión en mi futuro próximo; luego mostró la torre, y dijo que significaba cambios repentinos sin otra alternativa; y la ultima que mostró era la carta sin nombre invertida, ella se espanto un poco, dijo que significaba estancamiento, petrificación y esperanzas desechas. No confié mucho en sus palabras, ya que por experiencia sabía que la adivinación de tres cartas era de pasado, presente y futuro. Pero no es hasta ahora que empiezo a creer lo que me dijo-.

Así que eso fue lo que le dijo a Karla, ahora que lo pienso la adivinación de Henrietta no ha sido tan precisa en mi caso, aunque tal vez a lo que se refería no era a mi futuro inmediato. Mientras pensaba eso, le pregunte -¿entonces cómo conociste a Daniela?-. -Daniela se presento hace una semana en uno de mis sueños- me dijo. Casi al mismo tiempo que perdimos contacto con ella, pensé. -Ella se presento y me dijo que Alicia no volvería a aparecer, se disculpo por ella, y me explico que antes la había mal juzgado y que no quería hacer lo mismo conmigo- continuó -así que hablamos por mucho tiempo acerca de ti, le conté que estaba enamorada de ti y ella dijo que me ayudaría con eso. Aunque esa fue la primera, también fue la última vez que la vi-.

Yo esperaba encontrar algunas pistas de lo que había pasado con Daniela, pero tal parecía que Karla tampoco sabía nada. -Yo también tengo algo que confesarte- le dije -ese grupo que creé para investigar los comas, tiene como objetivo despertar a Daniela-. Ella me sonrió y dijo -ya lo sabía, o al menos lo sospeche desde el momento en que Daniela me dijo que estaba en un coma. Yo le mencione que tú estabas investigando eso, y sin querer me di cuenta que tu objetivo real era ella-. -Me atrapaste- le dije. -Por eso fue que te pedí que incluyeras a José en el grupo de investigación, él es mi infiltrado, primero me da la información a mí y hemos descubierto algo muy importante, necesitamos encontrarla rápido-.

Esas palabras me asustaron, ¿qué es lo que podrían haber descubierto?, las incertidumbres se cernían sobre mí, ¿sería que el futuro de Daniela estaría sellado por un mal final? No, no lo permitiría, no me permitiría perder a alguien tan importante de nuevo, definitivamente la salvare.

lunes, 24 de junio de 2013

Coma "Capítulo VIII: Apicibus"

Al llegar a la casa del Rey, me recibió su esposa, la antigua Reina. -Entra, tenía la confianza de que mantuvieras tu cordura más tiempo, pero te ayudaremos en lo que podamos-. Al parecer Anna le había avisado de alguna forma de mi visita.

Era medianoche y el Rey me esperaba sentado en la cabecera de su comedor, estaba cenando, un plato muy fino por lo que pude observar. A su lado derecho y frente a él habían otros dos platos, asumí que uno era para mí y otro para su esposa. Me invito a sentar y la Reina me sirvió en una copa vino, el cual quería evitar beber en caso de que tuviera algún efecto contraproducente por el opio que había consumido. Luego de eso la Reina se sentó a su lado.

-¿Cuál es el problema?, ¿mucha presión?- me dijo mientras cortaba un trozo de carne-. -La verdad, si. ¿Cómo soportaba todo esto?, los Obispos que quieren verme caer, los peones que son más leales a las Torres y una Reina que me predice todo, supongo que usted no tenía todos esos problemas- le dije. -Bueno, tienes que entender que yo fui quien organizo desde cero todo el grupo, nadie que no confiara en mí o me tuviera cierta estima me seguiría. Al contrario de ti que entraste siendo odiado por todos por tu actitud- me dijo el Rey. -pero, ¿usted tuvo problemas con Obispos?- le pregunte. Él termino de masticar la comida de su boca y me dijo -muchos entran al grupo por el poder que se les otorga, por eso debes ser cuidadoso al elegir a las personas y su cercanía al trono, ciertamente nunca tuve problemas con los Obispos, claro excepto con mi amigo de la sede del sur. Recuerdas que te dije que el poder corrompe, tú estabas dirigiéndote a ese problema, como tienes todo el poder, dejaron de importarte las cosas pequeñas de la secta, y así buscas tu propio beneficio- callo unos segundos -y con respecto a los peones y su lealtad a las Torres, eso es más que lógico. Sí a los Obispos los ven tan lejanos, tú eres como un Dios para ellos, aunque decir eso es un poco exagerado- soltó una carcajada.

Callamos un momento, nos dedicábamos a comer, la Reina no había pronunciado palabra alguna luego de recibirme. Cuando terminamos de comer, el Rey limpio su boca y me dijo -lo de tu Reina es preocupante, ella al igual que todos debe estar bajo tu control, en algún punto la descuidaste e hiciste cosas a su espalda. Es bastante probable que la culpa la tengas tú-.

Lo que decía el Rey era cierto, yo no le he prestado tanta importancia a Karla, es más la he evitado en mi afán de descubrir cómo recuperar a Daniela -gracias Rey, sus palabras me sirven mucho, no me concentrare solo en mis objetivos personales, tengo un grupo entero del cual preocuparme. Si me disculpa iré a hablar con Karla-. Me levante de la silla y me despedí del Rey con una pequeña reverencia. La Reina también se levanto y se dirigió conmigo a la puerta -espero que arregles todo con ella y te des cuenta porque la elegí como Reina- luego de decirme eso la Reina me dio un beso en la mejilla, era cálido como el beso de una madre.

Estaba por llegar a mi casa, Anna esperaba en la puerta -¿cómo te fue?- me pregunto. -Bien, ahora me tranquilizare y haré bien mi trabajo como Rey, ya no descuidare a Karla ni a nadie- le respondí. -Ella espera adentro, no te preocupes está tranquila, me dijo que te quería esperar sola- dijo Anna. -Gracias por cuidarnos, a todos- le dije-. -Soy una Caballero muy leal a mis Reyes- dijo ella. -Lo sé, como fue una orden de la anterior Reina cuidarnos, tú debes cumplirla-. Ella me miro dubitativa -me refiero a ustedes dos, mi lealtad es con la Reina sí, pero ahora es con ustedes. Ahora entra y habla con ella, ambos necesitan hablar por un largo tiempo-.

Abrí la puerta y ahí me esperaba sentada, me miro con un rostro de tristeza y dijo -bienvenido-.

lunes, 10 de junio de 2013

Coma "Capítulo VII: Visionem"

El bosque había quedado atrás, caminaba con Henrietta con rumbo desconocido, hasta que por fin se detuvo, al mirar a mí alrededor vi un paisaje nuevo, estábamos en un puente y al oeste se veía una cascada.

Henrietta volteó y me miro a los ojos, su mirada acusadora me hizo sentir mal -¿cuál es tu problema ahora?- me dijo. -No sé a qué te refieres- le dije evitando su mirada. Ella se acerco rápidamente poniéndose en mi campo de visión y me dijo -¿cuál es el objeto de ensuciar tu mundo astral?, solo conseguirás atraer a malos seres-. La detuve y hable yo -eso no me importa ahora, ¿qué pretendías tú visitando a Karla en sueños?, y más aún ¿por qué estabas con Daniela también?-. Ella levanto su mano y hablo -espera un momento, es verdad que me he presentado frente a Karla, pero no he llevado a Daniela conmigo, incluso hace un tiempo perdí contacto con ella-.

Me parecía raro que Daniela desapareciera de la vigilancia de Henrietta. Mi molestia por lo de Karla había desaparecido. -¿Qué quieres decir con que perdiste contacto con ella?-. -Lo que escuchas, ella a desapareció hace una semana de mi vigilancia. He buscado por ella, pero ninguno de mis contactos la ha ubicado-.

La desaparición de Daniela era lo más importante ahora, así que converse con Henrietta largo tiempo acerca de la última vez que vimos a Daniela y si había algún indicio de su desaparición.

No concluimos nada y fue en el momento en que me estaba desesperando, que sentí un gran dolor en el pecho. Ese dolor volvió mi vista borrosa, la imagen de la cascada desaparecía y había una luz amarilla que proyectaba una infinidad de sombras, parpadeaba seguidamente pero en un momento que cerré mis ojos por un par de segundos, y luego al abrirlos, el paisaje había cambiado. Ya no estaba en un lugar de mis sueños, había vuelto al mundo real.

Las miradas acusadoras estaban una vez más sobre mí, pero ahora no era solo una, sino todo un conglomerado de seguidores del grupo incluyendo a Anna que me sujetaba.

No podía ponerme de pie, tenía las piernas entumecidas. Anna me gritaba, su aguda voz retumbaba en mi cabeza, ya un poco más consiente le pedí que se detuviera.

-¿Qué pasó, por qué estas en este deplorable estado?- me dijo. Me levante apoyado en ella -muchas cosas han pasado- le dije, mire alrededor buscando a Karla -¿y Karla, dónde está?-. -Estaba aquí hace unos segundos- dijo buscándola con la vista.

Ya de pie y totalmente consciente, mire a todos los que me observaban, habían muchos peones y un par de Torres y Caballeros. Les grite -vayan a hacer algo, nadie más que Anna se puede quedar en esta sala-. Todos salieron rápidamente menos Anna obviamente. -Me recuerdas los primeros días del Rey, ¿qué consumiste?- me dijo. -Algún derivado del opio por lo que me dijeron- le respondí, sí la había dejado conmigo no era para ocultarle las cosas -hay que encontrar a Karla-. -No te preocupes antes de que espantaras a todo el mundo, le dije a un Caballero que le buscara-. -Gracias- le dije -aunque pensándolo detenidamente creo que se fue a nuestra casa, si vamos allá la encontraremos-.

Disponía a marcharme cuando Anna me detuvo -creo que antes deberías hacerle una visita al antiguo Rey, él sospechaba que algo así podría pasar y me dijo que cuando ocurriera fueras a visitarlo-. Ciertamente necesitaba consejo y por lo que menciono Anna el Rey también había tenido problemas y recurrido a las drogas. -Está bien- le dije, -iré a visitar al Rey antes de encontrarme con Karla-.

Y así me dirigí a la casa del Rey, ¿su sabiduría me podría ayudar?, me preguntaba de camino, ¿y qué debería hacer con Karla? Sí ella sabía lo de Daniela, ¿qué haría al respecto?

lunes, 27 de mayo de 2013

Coma "Capítulo VI: Pharmacum"

La última frase de Karla retumbaba en mi cabeza, “también conocí a Daniela”. ¿Qué quiso decir con eso?, ¿y por qué Henrietta no me había dicho que había visitado a Karla?, ¿tendrá algo que ver con el primer encuentro que tuvo con ella?, las dudas me estaban matando.

Este último año mi mente había estado bajo mucha presión por lo de Alicia, pero nada comparado al estrés de mi nueva función como Rey, pero la última sorpresa fue demasiado para mí. Recurrí a algo que creí nunca caería, a drogas. En el grupo se manejaban muchas de estas, incluso yo había usado unas antes pero para un objetivo concreto, nunca para escapar de la realidad, como lo haría ahora.

Me dirigí al sector de los hechiceros, ellos eran quienes manejaban la mayor parte de las drogas del grupo. Al llegar ahí me encontré con Anaís, aunque ella forma parte de mi grupo especial no ha dejado sus funciones como una Torre cualquiera. Cuando le pedí si podía darme algo para escapar de la realidad por un par de horas, me envió con un tal Diego, quien era el que le proporcionaba los ingredientes para sus pócimas. Diego era un peón, sus conexiones lo hacían muy importante para varias Torres, así que lo mande a llamar. Humildemente se inclino y dijo -¿para qué me necesita mi Rey? Le pedí que se levantara -he sabido que tienes variadas drogas por conseguir, ¿qué podrías ofrecerme para evadir el dolor que me aqueja?-. Él me pregunto -¿su dolor es físico o mental?-. A lo que respondí -era un dolor mental que se transformo en físico, al punto de no dejarme cumplir mis obligaciones. Me pidió un momento -tengo algo que precisamente guarde para una ocasión especial, pero nunca creí que seria para el mismísimo Rey-.

Desapareció por unos minutos y volvió con un par de papelillos, al verlos quede algo decepcionado. -¿Qué has traído para mí?- pregunte. -Esto, mi Rey, es opio. Pero no se confunda, este opio esta purificado, se eliminaron los efectos de las nauseas y vómitos, y el dolor. Es seguro incluso ingerirla vía oral, pero le recomiendo que inhale el humo a través de esta pipa- me dijo mientras me entregaba los papelillos con un polvo blanco y una larga pipa.

Confiaba en que esta droga fuera la solución a mis problemas por al menos unas horas, hasta que pudiera descansar mi mente.

Habiéndose ido ya Diego, me dispuse a fumar el opio. Nunca había siquiera pensado consumir una droga tan exótica, había escuchado de los efectos de esta, primero produce sueño y luego liberaba del dolor, y también puede producir alucinaciones. Estas últimas eran las que esperaba conseguir, algo me decía que si llegaba a alucinar, podría encontrarme con Henrietta.

Puse el polvo en la pipa y acerque lumbre, el fuego calentó el polvo y produjo humo, el cual viajo por el tubo de la pipa enfriándose antes de llegar a mi boca. La primera bocanada se siento muy pesada, pero sentí un agradable mareo rápidamente los efectos se hicieron sentir. Una leve somnolencia llego a mí, sin darme cuenta de cuánto tiempo transcurrió, el opio ya no producía más humo y la sensación de sueño cambio por una muy agradable, no sentía nada más que felicidad.

Mi vista se hizo extraña veía mucha gente a mi alrededor y todos me observaban, fue en ese preciso momento en el que me vi transportado al lugar recurrente de mis sueños. Aquel bosque en el que me encontraba con Henrietta y ahí se encontraba ella mirándome fijamente, como juzgándome por algún acto indebido.

viernes, 29 de marzo de 2013

Coma "Capítulo V: Necopi"


Era el martes de la sexta semana del verano, el día parecía extrañamente largo. Aún no se ocultaba el sol y esperaba con ansias el fin del día.

Me dirigía a la secta con Anna cuando se ocultó el sol. Lo que más deseaba era que este día terminara pronto, y que toda la semana pasase rápidamente.

Las funciones de la secta parecían extrañamente lentas. Al ser un día martes, mis funciones eran simplemente charlar con algún Obispo que tuviera dudas o simplemente disfrutar de los beneficios que tenía como Rey.

Decidí ir a ver cómo estaban los peldaños más bajos de la secta, así que me dirigí primeramente a ver a las Torres. De las torres que no estaban en el plan de investigar los comas, había un par interesante a los que había llegado a tomar cariño. Antonio y Lucia, eran dos Torres que habían estado a cargo de Karla, ellos eran pareja e investigaban normalmente acontecimientos de predicciones, ósea, epifanías y visiones que ellos mismos tenían a través de pociones creadas para este fin. Eran de gran importancia sus predicciones ya que tenían un gran porcentaje de acierto.

Con ellos me entretuve gran parte de la noche charlando y hablando de sus predicciones. Fue entonces que una de estas me llamo de sobremanera la atención, trataba de una niña, ella reemplazaría a la actual Reina. Más específicamente, fue una visión. En esta, Antonio vio a una pequeña niña de no más de 11 años ocupando la máscara de la comedia a mi lado, y a Karla sin careta alguna, sirviendo a su lado. Esto, de acuerdo a mis nuevas normas, claramente indicaba que Karla había caído hasta ser un peón.

Obviamente pregunte cuando fue esta visión y porque no se me había informado con tiempo, a lo que ellos respondieron -se lo informamos a la Reina hace un par de semanas-. Quede perplejo, porque algo tan importante se me había ocultado y por nadie más que la mismísima Karla.

Rápidamente me dirigí a la sala principal, ahí se encontraba Karla charlando con un par de Obispos, les pedí que me dejaran solo con ella y la encare. -¿Por qué me has ocultado información?- le dije. Un tanto sorprendida me dijo -veo que lo has descubierto, es casi como si tuvieras un don para ver a través de lo que oculto. No lo negare, hubo una predicción acerca de mi deceso como Reina, y por el historial de aciertos, es muy probable que se haga realidad-. -Entonces, ¿por qué me lo ocultaste?- le dije preocupado. Ella callo un momento y luego dijo -porque yo misma tuve una visión de quien sería mi reemplazante y ambos la conocemos. Por primera vez la vimos en la extensión del grupo en el sur y desde entonces la he visto constantemente en mis sueños. Su nombre es Henrietta-.

La confusión se apodero de mí, ¿Henrietta intentando usurpar el lugar de Karla?, ¿y a que se refería con que desde entonces la ve constantemente en sus sueños? Esto se había vuelto demasiado para mi entendimiento. Lo primero que se me vino a la mente fue comunicarme con Henrietta para ver qué era lo que ella tenía que decir acerca de esto. Pero esa no fue la única sorpresa, Karla aún guardaba una más. Cuando disponía irme a meditar todo lo sucedido, Karla susurro algo, “también conocí a Daniela”.

viernes, 22 de marzo de 2013

Coma "Capítulo IV: Aeternitas"


De ese modo transcurrieron las primeras semanas de mi mandato, organizando el nuevo grupo y visitando a los contactos de la secta. Lo que paso en los siguientes días, intentare relatarlo lo mejor posible, aunque se me hace complicado.

Era lunes de la sexta semana del verano, el calor era insoportable, me encontraba descansando en mi casa. Karla y Anna, que vivían conmigo, se encontraban fuera, así que estaba solo, eran las 4 p.m. y me dispuse a tomar una siesta. Tengo vagos recuerdos de lo que soñé, solo recuerdo que visitaba una vez más el bosque donde tuve mi encuentro con Daniela y Henrietta.

“una vez más me hallaba en el bosque de mis sueños, me encontraba en la más vasta soledad. Camine por lo que creí mucho tiempo, hasta encontrarme con un inmenso lago. En la orilla que me encontraba, que parecía ser la única entrada ya que estaba rodeado por plantas de unos dos metros de altura, se podía ver un viejo árbol que estaba torcido, gran parte de su tronco estaba casi a la altura del suelo, y cuando lograba erguirse era solo para separarse en varias ramas con solo unas pocas hojas. Algo me atrajo a ese árbol así que me acerque a examinarlo, el tronco ni las ramas tenían algo particular, pero cuando note las hojas vi que tenían algo escrito, comencé a examinarlas y todas tenían palabras o frases. No puedo recordar con precisión aquellas frases, “te diré que la primera vez que nos encontramos te traje aquí” y “no conozco otro ser como yo” eran algunas de las frases que estaban escritas, y muchos “por qué” y “cómo” inconclusos. Luego de un momento de examinarlo corrió un fuerte viento que se llevo las hojas en su totalidad, solo dejando una hoja que tenia la palabra “despierta” escrita.”

En ese momento mis ojos se abrieron y notaron un panorama muy extraño. Desperté en una sala completamente blanca, este panorama lo reconocía de experiencias pasadas, estaba en un hospital. A mi lado no había nadie, me levante y busque una enfermera que me ayudara, pero cuando apenas salía de la habitación me encontré con Karla, estaba sollozando, al verme me abrazo, un deja vu paso por mi cabeza, llamamos a una enfermera y después de un leve chequeo me dejaron ir.

Recuerdo que era de tarde cuando salí, el sol se ocultaba por el oeste. Cuando llegamos a la casa comimos algo y fui a dormir. Un silencio sepulcral invadía la casa, era relajante, tanto que me dormí casi inmediatamente. Cuando desperté me asalto una duda, ¿cuánto había dormido esta vez que fui a parar al hospital?, no recuerdo que me lo haya dicho el doctor o la enfermera, incluso no recuerdo las conversaciones con ellos ni con Karla, algo andaba mal.

Salí de mi habitación, no había nadie en la casa, aunque no era poco común el no encontrarlas, era el silencio el que me perturbaba. Salí de la casa y me dirigí al lugar de la secta. No recuerdo nada del camino hasta ahí, solo aparecí ahí, ya no tenía dudas, esto era un sueño. Apenas lo note desperté, esta vez en mi cama, a mi lado dormía Karla, ella también despertó y me miro fijamente -buenos días- me dijo, yo la mire y le pregunte la fecha, ella me dijo lo que quería escuchar, era el día siguiente al que me dormí, martes.

Los siguientes días pasaron rápido, recuerdo que no hubo muchos avances en los estudios del coma, lo más interesante de aquella semana fueron unas predicciones astrológicas que se cumplieron, pero que no ayudaban mucho al grupo.

El siguiente lunes llego, era hora de visitar al doctor Marcos, me levante temprano en la mañana, el me pidió que lo fuera a visitar a su consulta médica, que me esperaría desde las 9 a.m., así que me dispuse a llegar a esa hora precisa.

Cuando llegue una secretaria me recibió y me hizo pasar sin preguntar mi nombre, no le di mayor importancia. Al entrar vi a un hombre que no podría describir, no por sus rasgos, sino porque aún se me hace difícil recordarlo. Solo veo el borde de un rostro y una barba espesa. Me invito a sentarme frente a él, esperaba la prueba que me pondría. -¿Cómo fueron tus evaluaciones?- me pregunto. Obviamente se refería a las pruebas que me pusieron los contactos -solo no pase la prueba de Gabriel-. El doctor rió y me dijo -es normal que no hayas pasado su prueba, el no intentaba probarte netamente, su objetivo era desmotivarte. Pero bueno aún falta enfrentarte a mi prueba, aunque no es el momento, eso será dentro de una semana, por ahora despierta.

Para cuando me había dado cuenta, estaba en mi cama mirando el techo. Intrigado vi el reloj que estaba en mi cómoda, y note que eran las 5 a.m. del martes ósea había dormido trece horas.

jueves, 14 de marzo de 2013

Coma "Capítulo III: Iunctio"


Entre las nombradas conexiones, la que mayor impresión me causo fue Gabriel. Él es un hombre de casi 50 años, con un estatus social y económico muy alto, y con una forma de pensar que me sorprendió. Participó hace cinco años en la secta, donde conoció a la que ahora es su esposa, pidieron el permiso del Rey para retirarse a cambio de realizar los trabajos sucios para él. La mujer de Gabriel es Catalina, como dije también participo de la secta como Torre.

Cuando fui a visitarlos me recibieron de la manera más cordial, de antemano sabían a lo que venía, solo a comprobar sí ellos acudirían en mi ayuda al necesitarlos. Gabriel simplemente me invito a pasar y me dirigió a la sala principal, donde se encontraba, en una pequeña mesa, un tablero de ajedrez y un vaso de whisky. Esto me traía recuerdos de mi primer encuentro con el Rey. Era claro que me iba a probar, pero ahora no tenía motivo para perder, esta vez jugaría en serio.

-Bueno mi nombre ya lo sabes, y mi participación  en la secta también, sabes lo que podría hacer por ti, pero yo no sé mucho de ti, solo lo que el Rey me ha contado- él se sentó frente a mí -este será mi juicio, uno similar al del Rey, si quieres que te ayude, deberás vencerme-. Estaba listo para el juego, debía ganar si quería los privilegios de este contacto.

Lo que sucedió me dejó en ridículo, no habían pasado veinte jugadas y ya había perdido los dos alfiles, un caballo, una torre y mi reina, su forma de jugar era arriesgada, pero claramente era efectiva. Cinco jugadas más tarde me vi obligado a rendirme, este juego ya lo había perdido. -Bueno bueno, fue un gran juego, pero con este nivel no mereces mi ayuda, vuelve cuando quieras, cuando me derrotes tendrás mi ayuda-.

No tuve más opción que irme derrotado, y no ganar este contacto. Pero antes que me marchara, se acerco a mí, su mujer, Catalina y dijo -una partida de ajedrez es similar a como tú debes manejar el grupo, cuando entiendas esto podrás derrotar a mi marido-. En ese momento no entendí claramente lo que decía, aunque era bastante lógico pensar que se refería a que si aprendía a organizar el grupo sin problemas internos podría ganar. Pero no entiendo como eso me haría mejor jugador de ajedrez.

Los otros contactos también me pusieron pruebas, pero más sencillas o al menos así me lo parecieron. Además de Gabriel eran seis contactos; Gustavo y Francisco que eran ingenieros; Pablo y León que eran fiscales; y Luis que era un doctor cirujano. Todos ellos decidieron seguir ayudando al grupo ahora bajo mi mando. Con el único que no pude comunicarme directamente fue con Marcos, un Psiquiatra que no se encontraba en la ciudad, por un congreso de su especialidad.

Al principio no le di mucha importancia al no poder comunicarme con él, ya que me había dejado más preocupado el no conseguir el apoyo de Gabriel. Sabía que sus influencias serian importantes en el momento que Gonzalo, Ignacio y Ricardo intentaran traicionarme.
Pero tengo curiosidad por el doctor Marcos, algo de él me dice que podría ayudarme con lo de Daniela, no sé exactamente como, pero es la sensación que me da. Por lo que quiero conocerlo lo más pronto posible, cosa que será a más tardar en una semana. Nunca espere que aquella semana fuera tan larga.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Coma "Capítulo II: Rex"


El Rey en persona fue quien me proclamo su sucesor, convoco a los personajes más importantes y los obligo a jurar lealtad mientras no cambiara las normas básicas del grupo. La Reina proclamo como su sucesora a Karla, cosa que me sorprendió un poco, ya que esperaba que nombrara para el cargo a Anna, quien era su persona más cercana y leal del grupo. Y con esto el Rey dejo todo a mi cargo y me entrego su careta, que para él, simbolizaba el cargo de Rey, la careta era la clásica mascara de tragedia, y para la Reina la de comedia.

Al final de su última proclama el Rey me dijo -ojala que encuentres lo que buscas, y no des mal uso de tus nuevos privilegios, porque el poder corrompe, y donde te encuentras ahora, tendrás mucho poder- sus palabras eran sabias, pero sé que nada me desviara de mi camino.

El nuevo grupo estaba hecho, pero como Rey tengo otras muchas responsabilidades, y debía cumplirlas. Los primeros días fueron los más estresantes, varios Obispos no estaban muy felices con mi nuevo cargo, así que tenía que saber actuar frente a ellos para no mostrar debilidad alguna. Eran doce Obispos y solo confiaba ciegamente en dos, y sospechaba que tres de ellos harían algo contra mí, los demás no se atreverían o simplemente no les “afectaba” tanto el cambio de Rey.

Los tres Obispos que me hacen dudar de su lealtad son Gonzalo, Ignacio y Ricardo. Ellos fueron Obispos conmigo y normalmente teníamos discusiones sobre la información que le entregaba al Rey, también me daban información falsa o errónea para que me ganara la duda del Rey. Ellos son propensos a realizar algún movimiento contra mí, pero mientras tenga el apoyo de los demás Obispos no se arriesgarían a hacer algo en mi contra, lo primero sería hacer que me equivoque en mis gestiones, o eso es lo que supongo al menos, ya que sus primeros informes eran sobre información, que el Rey me dijo, ya había sido desechada. No entendí muy bien cuál era su objetivo con esto, pero sabía que había un motivo oculto.

Fuera de eso mis funciones como Rey transcurrían con normalidad, modifique algunas reglas que había impuesto el Rey anterior y elimine otras. Los privilegios permanecieron, casi en su totalidad, solo la compañía no era más una obligación. Mantuve la regla que obligaba a usar caretas, solo que ahora los únicos que obviaban esta regla eran los peones. E incluí una regla de los estatus, por ejemplo no podría haber más de doce Obispos, diez Caballeros y veinticuatro Torres. Los peones no tendrían límites y estos podrían subir de rango, así llegar a ser Torres, luego Caballeros y luego Obispos, a través de un sistema de “puntos” que introduje. Este sistema será vigilado directamente por mí y todos podrán participar, no solo los peones.

Además de las responsabilidades, el Rey me dio “contactos”, antiguos participantes de la secta, los cuales aún estaban relacionados con esta y otorgaban ciertos beneficios a la misma. Doctores, ingenieros, políticos y lo más importante jueces. Estos últimos eran los que hacían trabajos “sucios” para la secta. Desde desviación de fondos, hasta condenas por años por crímenes inexistentes.

El contacto que más cercano era a la secta, era Gabriel, un juez que había sido anteriormente Obispo. Él había encarcelado a varios traidores del grupo y estaba dispuesto a seguir haciéndolo ahora por orden mía. El Rey anterior me había recomendado visitar a todos los contactos al menos una vez para familiarizarme con ellos y mantener un vinculo con todos. Obviamente hice caso y visite a todos los contactos excepto por un doctor, Marcos. Él es un psiquiatra que también ha hecho trabajos sucios por la secta, el ha certificado la incapacidad mental y delirios de algunos traidores. Con él, fue el único que no tuve un contacto directo en los primeros días. 

jueves, 28 de febrero de 2013

Coma "Capítulo I: Scopo"


Como el nuevo Rey de la secta estoy encargado del orden y clasificación de la nueva información, así como su importancia y uso futuro, y Karla como nueva Reina tiene la tarea de llevar a cabo mis instrucciones. Nuestras nuevas posiciones nos otorgaban los mayores privilegios, pero aun así era poco lo que aprovechábamos (yo al menos), mis privilegios fueron usados para crear un escuadrón especializado en una investigación en particular.

Mi “escuadrón” estaba enfocado totalmente a la búsqueda de información sobre los estados de coma, desde leyendas de personas que dormían por meses, hasta los más recientes comas. Pretendía que de este escuadrón formara parte Henrietta, una Torre que es una niña cristal que conocí hace unos meses, cuando era un Obispo. Ella tenía un gran conocimiento del plano astral, conocimiento importante al momento de tratar con los estados de coma.

Todo esto tiene un objetivo, un objetivo que considere mucho antes de convertirme en Rey, y este es encontrar a Daniela, una joven que hace tiempo apareció en mis sueños, junto con Henrietta y Alicia. Por lo que pude averiguar, Daniela se encontraba entre el plano astral y algo semejante al purgatorio o limbo. Ella, como podrán adivinar, se encontraba en un coma, las razones de este las desconozco, al igual que en donde se encuentra. Pero para eso he creado este nuevo grupo enfocado solamente a esta área.

Para esta área elegí a las pocas personas en las que confiaba de la secta; a dos Obispos, Leonardo y Camila, quienes fueron una gran ayuda para mí al entrar; las Torres que elegí fueron Anaís y José, la primera estuvo a mi cargo cuando fui Obispo y el segundo es un recién ingresado recomendado por Karla, yo también note que tenía la actitud correcta para la secta; los demás no están directamente ligados a esta obra así que no me preocupe de los peones y el Caballero a cargo de la seguridad del grupo es Anna quien era mi guardián, solo en ella podía confiar para proteger este grupo tan importante.

La organización de este grupo era similar a la de cualquier otro, las Torres usaran peones para los trabajos de investigación “superficial”, luego se profundizara en los datos y los Obispos se encargaran de filtrar lo útil y me lo entregaran en informes. En caso de que la información sea importante, a mi parecer, nos enfocaremos todos a poner en práctica dicha información y ver la efectividad. Cuando ya sea demostrada su efectividad en un “sujeto de prueba”, que ya tengo determinado, la pondré en práctica con Daniela.

Mientras tanto pondré en práctica la otra parte de mi plan, que consiste en encontrar a Daniela, para esta tarea había pensado en poner a los peones a trabajar, ya que son más numerosos, pero luego de meditarlo, puse a cargo al mismo Caballero que vigila la seguridad del primer grupo, Anna. Ella eligió un grupo de Caballeros que tendrán la tarea de buscar entre las personas en coma alguien con la descripción de Daniela, siendo este el mayor problema, ya que no se puede obtener información de estas personas al menos que sea un pariente directo.

He averiguado directamente en los hospitales que mantienen personas en estado de coma, y en todos me dijeron lo mismo, que solo me podrían dar información estadística y en ni un caso el nombre o información personal de los pacientes o sus familiares.

Por suerte o azares del destino, Karla tiene un familiar en un coma psicogénico, y con él será la prueba que haré  Ella no sabe que este grupo está destinado a la reanimación de Daniela, si lo supiera haría todo por sabotear la obra que llevamos a cabo con el grupo. Es por eso que deje directa y únicamente a Anna como dirigente del grupo de búsqueda, ya que Karla y Anna no se llevan bien y no tendrán conversaciones concernientes a la investigación, aunque de todas formas le dije que no hablase del tema con Karla por ningún motivo.

Listos todos los actores, la obra debe comenzar. Así se forjo el primer paso hacia mi más anhelado deseo y mi más grande odisea. El destino no jugaría conmigo nuevamente, esta empresa terminara de la mejor manera sin lugar a dudas y pondré todo mi empeño para que sea así.

Coma "Prologo"


Un gobernador a veces debe ser un tirano para su pueblo, a veces un valeroso príncipe, pero nunca un amigo del pueblo. Cuando un gobernante se hace amigo del pueblo este le pierde el respeto que debe tenerle.

Hace un par de meses me convertí en el “Rey” de, lo que yo aún considero, una secta. El anterior monarca de esta, me encomendó liderarla, bajo una no muy confiable intuición. Según él, básicamente el orden de los sucesos y mi nombre fueron claves para heredarme tal privilegio.

El caso es que me convertí en el pilar de este grupo que ante todo busca conocimiento antiguo de todo tipo, valiéndose de métodos, a veces, poco ortodoxos para recopilarlo. Básicamente buscamos el conocimiento a través de “leyendas”, lo que claramente significa que buscamos poder y conocimiento sobrenatural, sin alejarnos demasiado de la realidad. Un ejemplo seria nuestros autoproclamados alquimistas, que usan el conocimiento de la química moderna para tratar con la alquimia antigua.

El grupo está dividido en puestos similares a las piezas del ajedrez con su respectiva importancia y labores, los peones son los de más bajo rango, ellos están al servicio de los demás, sin importar que se les encomiende deben cumplir las órdenes de los puestos superiores, aunque normalmente están a cargo de las Torres, las cuales son las encargadas de organizar la información que adquirían a través de los peones. Las mismas Torres se separaban en tres grupos; astrólogos, alquimistas y hechiceros. Los Caballeros que estaban a cargo de protección y reclutamiento de nuevos miembros. Los Obispos, consejeros del Rey y encargados de las Torres y de la información que llegaría al Rey eventualmente. El Rey, que mide la importancia de la información y la clasificaba para su eventual “producción”. Y la Reina que organiza la información y da la orden de cómo llevarla a cabo.

Bajo esta organización funciona la secta, y de esta misma soy la cúspide. Los motivos por lo cual acepte esta responsabilidad de dirigir y guiar a todo un grupo, están directamente ligados al hecho de porque escribo esto.

martes, 19 de febrero de 2013

Palabras del autor.

Hace un mes aproximadamente, una amiga me sugirió que hiciera un blog para publicar la historia que les he presentado. Se que no es el blog más popular, pero (según el mismo blog) hay gente que lee esta historia, tanto así que el primer capítulo se ha leído unas 30 veces (según esta misma pagina de nuevo), más de lo que esperaba. En realidad sólo la publique con la esperanza de que la leyeran mis amigos de face, pero no tengo 30 amigos (tocare el violín más pequeño del mundo para mi mismo), por lo que me dice que algunos más leen esto.

En fin, la historia que les he contado se llama Sueño, es la primera parte de lo que sera esta historia, contara con tres partes. La segunda parte se llamara "Coma" de lo que tratara lo pueden suponer, y de todas formas esta parte tendrá un prologo y la historia se contara como si no se supiese mucho de la primera parte. La tercera y ultima parte, aún no estoy seguro de como llamarla, tengo ideas pero no definitivas.

Tal vez no muchos lean esto, y menos van a hacer lo que les pediré, pero esta parte de la historia la publicare una vez a la semana, así que les pregunto, ¿qué día quieren que publique los capítulos?  tal vez solo tenga una respuesta y tal vez sea de quien yo creo pero con eso me basta.

Bueno no quiero extenderme más, así que me despido no sin antes agradecer a quienes se han tomado el tiempo de leer mi historia

J. U. Torrez

Sueño "Epílogo"


Dos semanas han pasado desde mi último encuentro con Alicia y se cumple un año exacto del sueño que cambio mi todo. Mi vida ha cambiado bastante desde aquel último encuentro, como supondrán, lo que me quería decir el Rey es que confiaría el mandato del grupo a mí. Él se sentía muy cansado para continuar manejando un grupo tan grande, aunque su decisión creó detractores, como la mayor parte de las otros Obispos. Pero gran parte de los Caballeros y las Torres me apoyaban, los peones no tenían mucha voz en esto solo se dedicaban a seguir a sus más cercanos.

Hice una reunión con todos los Obispos y fui tajante, les di dos opciones o se acoplaban al nuevo orden, o podían retirarse del grupo sin repercusiones, pero si elegían la segunda y decidían contar a alguien externo del grupo, nos enteraríamos y cazaríamos como a venados y haríamos su vida imposible. Solo unos pocos decidieron salir del grupo después de mi proclama, pero estaba confiado de que no intentarían hacer nada en mi contra.

Karla asumió como la nueva Reina, y Anna como Caballero principal de ambos, Leonardo y Camila se convirtieron en mis Obispos de confianza, aunque ofrecí uno de esos puestos a Anaís lo rechazo y me dijo que prefería seguir siendo una Torre. Además como última medida intente trasladar a Henrietta a la sede central del grupo pero esta se negó también. Con las cosas casi como quería que fueran, asumí el puesto de Rey.

Al enterarme del apellido de Karla, que como supondrán es Galez, le pregunte si tenía alguna hermana, muy sorprendida me contó que el embarazo de su madre era de gemelos, pero que por complicaciones, el otro bebe y su madre habían muerto. Luego de eso me contó que su padre siempre la culpo de tal acontecimiento, así que apenas pudo abandonó el lugar donde vivía.

Ahora entendía un poco mejor a Alicia. Pero aun faltaba algo, y usaría todas mis conexiones como el nuevo Rey para encontrar a Daniela y traerla de vuelta a este plano, no dejaría que aquellos hombres de traje, se la llevasen. Toda la información que pedía a mis Obispos de confianza trataban de cómo despertar de un coma, y las Torres debían ordenar a los peones para conseguir la información de donde se encontraba Daniela. Esa sería mi misión de ahora en adelante.