“Lamento el no decirte esto de frente, pero estoy
segura que me detendrías si llegara a insinuar mi plan.
En primer lugar, no quiero que pierdas la razón por
lo que hice, lo que he hecho lo pensé bastante. Aunque en primera instancia fue
un arrebato, luego de pensarlo sigo creyendo que es mi responsabilidad
encontrar e intentar ayudar a Daniela. Y que mejor manera que hacerlo desde
dentro.
Tu plan tiene un error muy grande, las personas a
las que enviaste al otro plano no conocen a Daniela. Y tu objetivo también es el
equivocado, no ganas nada solamente encontrando el cuerpo de Daniela sin una
cura para su estado.
Claramente yo no puedo hacer mucho por encontrar
una cura para Daniela en el estado que me encontrare cuando leas esto, pero
podre detenerla de cometer un error como el ponerse en manos de esos hombres de
traje.
Y lo último que quiero decirte es que debes tener
autocontrol y calma en este momento, no desesperes por mi estado, se que tú
encontraras una salida a esta situación.
Pd.- Confía en
José.”
Esas fueron las palabras que dejo Karla en su
carta.
Al terminar de leerla lo primero que pensé fue que
Anna debía verla también así que me dispuse a salir de la secta hacia nuestro
hogar, pero José me detuvo -¿estás seguro de lo que harás?- me pregunto. -¿a
qué te refieres?- le dije. -Si tú le muestras la carta a Anna, ella pensara que
la intentas forzar a verla, además en la carta no la menciona a ella, así que
será muy difícil hacerle pensar que el sacrificio de Karla no tiene nada que
ver con ella- me dijo José.
Realmente no podría decir si el razonamiento de él
era el correcto, pero algo era cierto, si la forzaba el resultado podría ser
peor. Por ahora confiaría en José y avanzare al ritmo que él me recomiende.
Lo primero que me dijo José era que debíamos
centrar nuestra energía en buscar al doctor Marcos. Según José, él es una parte
muy importante de la solución.
Al mencionar al doctor Marcos, no pude evitar
recordar mi sueño. Ese sueño en el que aparecía y me decía que lo vería en una
semana, esa fecha se cumpliría mañana y algo me decía que por más contactos y
fuentes de información que tuviera José no encontraríamos a Marcos antes de ese
día y no seriamos nosotros los que lo encontremos, sino él quien se presentara
frente a nosotros.
Se lo mencione a José y el estuvo de acuerdo
conmigo.
Al terminar la conversación con José, despertó una
duda en mí, así que me acerque a él y le pregunté -¿por qué me apoyas de manera
tan ferviente, y cuál es tu relación con Karla?-. Él me miro y dijo -no lo sé,
aunque me considero un mentiroso muy eficiente, y podría inventar una mentira
bastante creíble. No tengo intención de engañarlo en estas circunstancias, pero
tal vez el motivo por cual lo ayudo es por Karla. Y respondiendo a la segunda
pregunta, Karla es como una hermana mayor para mí, y mi única y verdadera
amiga-.
Cuando dijo esto último su actitud parecía la de un
niño que sólo tenía a esa persona en el mundo para que lo apoyara, entonces
antes de que pudiera cambiar de tema él me dijo -creo que es mi responsabilidad
cumplir su deseo-.
No hay comentarios:
Publicar un comentario