lunes, 22 de julio de 2013

Coma "Capítulo X: Praeteritum"

La conversación que tenia con Karla llego a su fin, y debíamos actuar rápido si queríamos salvar a Daniela.

Lo que José descubrió fue acerca de esos hombres de traje negro. Era algo que ya sospechaba pero que no podía confirmar de ninguna manera. Pero al parecer José tenía alguna fuente de información diferente a la mía.

Aquellos hombres de traje son, lo que en algunas culturas llaman, parcas o cegadores, normalmente llevan las almas de los que mueren a donde deben ir, si existe un paraíso o un infierno solo ellos lo saben. Pero con las almas que se aferran al limbo tienen una reacción diferente, no las llevan directamente de una vez. Las acosan, las siguen por años a veces décadas, solo presentándose frente a ellas, hasta que es la misma alma pérdida quien ruega por su ayuda, entregándose a las manos de la muerte.

No he podido deducir como fue que obtuvo tal información tan precisa, pero si eso era cierto lo más probable es que Daniela este en la etapa de querer entregarse a las parcas, pero ¿cuál sería el motivo?, debo encontrarla antes y despertarla de su coma para que no cometa alguna locura.

Teníamos más información de las parcas. En esencia no eran malas, solo eran un engranaje más de la rueda de la vida. Por tanto solo obedecían órdenes de la mismísima Muerte.

Y tal parecía que el limbo estaba fuera de los dominios de la Muerte, ya que ni las parcas se atrevían a ingresar a tomar por la fuerza a las almas que allí se encontraban. Eso quiere decir que mientras Daniela no esté segura de entregarse a ellas, no pasara nada que atente contra su vida.

Pero Daniela no sabía eso, en una de nuestras últimas conversaciones ella se refería a los cegadores como entidades que se llevaban a las almas del limbo, ella no sabe que no tienen el poder de obligarla. Si ese es el caso, aún les teme.

Ahora, el real problema es encontrar el cuerpo de Daniela, la búsqueda de mi grupo ha sido decepcionantemente infructuosa. Y la única y real esperanza que tenía recaía sobre el doctor Marcos. Algo me decía que él sabía dónde podría encontrar a Daniela, pero no nos veríamos en al menos cinco días más.

Solamente me quedaba confiar en Anna y sus Caballeros. Convoque a Anna y le pedí que viniera con su grupo de confianza, para plantearles mi último plan, necesitaba gente que pusiera su vida en riesgo por su Rey.

Al llegar el grupo (solo 4 Caballero sin contar a Anna, todos hombres) al punto de reunión, una sala que normalmente estaba desocupada ya que la había habilitado para este tipo de ocasiones, les dije -Sé que no soy tan benigno ni confiable como el antiguo Rey, pero necesito que se pongan a mi disposición al punto de atreverse a arriesgar su vida- al decir esto la mirada de ninguno cambio -sé que ustedes son de la confianza de Anna, por tanto tienen mi entera confianza también, y eso es a lo que quiero apelar a la confianza. Quien no esté seguro de poder cumplir esta misión, no debe permanecer un segundo más en esta sala-.

Mis palabras no hicieron titubear a uno solo de los Caballeros, todos se inclinaron. Y con una mirada a ellos y luego a mí, Anna dijo -ellos aceptan su misión aunque perezcan intentándolo-.

Les pedí que se levantaran y le agradecí directamente a cada uno de ellos estrechando su mano. Tal vez lo que estaba por intentar con ellos fue una de mis primeras ideas pero pronto fue desechada por mí mismo. Aunque este plan necesitaba de un factor del cual todavía no era dueño y ese era el favor de Gabriel y sus contactos.

lunes, 8 de julio de 2013

Coma "Capítulo IX: Responsis"

Me senté a su lado llevábamos unos minutos en silencio, ambos intentamos hablar al mismo tiempo y nos detuvimos con una pequeña carcajada.

-Karla lo siento mucho, mi descuido para contigo, mi Reina, es inaceptable- le tome la mano derecha y continué -ahora haré las cosas bien lo prometo-. -No, también soy culpable debí ser honesta contigo desde el principio. ¿Recuerdas la primera vez que hablamos?- me dijo. -Sí, fue en la ciudad del sur, nos sentamos a beber- le dije. -Aquella vez, fue Alicia quien me dijo que te hablara- dijo Karla.

¿Alicia?, pensé, ¿también la conoció a ella? Lo que sucedía aquí cada vez me confundía más.

-¿Con Alicia te refieres a tu hermana que murió al nacer?- le pregunte. -Exacto. Sé que la conoces, ella me lo dijo. Desde siempre he tenido cierto contacto con ella, cuando era pequeña creía que era una imagen que proyectaba mi subconsciente en mis sueños para apaciguar el dolor de perder una hermana- me dijo cabizbaja -pero desde que te conocí se hizo más presente, y me hablaba de ti- continuó. -¿Por eso decidiste hablarme esa noche?- le pregunte. -Sí, ella fue quien me dijo que tú eras el hombre ideal para mí, y esa noche fue mágica, aunque intentaba ignorarte, esa noche me di cuenta de que me gustabas- dijo Karla.

Pensé en decirle que yo la drogue para que se enamorara de mí, pero supongo que eso solo dificultaría más las cosas, y este no era el momento.

-¿Antes de eso fue cuando hablaste con Henrietta?, ¿qué te dijo aquella vez?- le pregunte curioso. -Ella leyó mi fortuna con las cartas del tarot- me dijo -primero me mostró los enamorados, me dijo que había amor y unión en mi futuro próximo; luego mostró la torre, y dijo que significaba cambios repentinos sin otra alternativa; y la ultima que mostró era la carta sin nombre invertida, ella se espanto un poco, dijo que significaba estancamiento, petrificación y esperanzas desechas. No confié mucho en sus palabras, ya que por experiencia sabía que la adivinación de tres cartas era de pasado, presente y futuro. Pero no es hasta ahora que empiezo a creer lo que me dijo-.

Así que eso fue lo que le dijo a Karla, ahora que lo pienso la adivinación de Henrietta no ha sido tan precisa en mi caso, aunque tal vez a lo que se refería no era a mi futuro inmediato. Mientras pensaba eso, le pregunte -¿entonces cómo conociste a Daniela?-. -Daniela se presento hace una semana en uno de mis sueños- me dijo. Casi al mismo tiempo que perdimos contacto con ella, pensé. -Ella se presento y me dijo que Alicia no volvería a aparecer, se disculpo por ella, y me explico que antes la había mal juzgado y que no quería hacer lo mismo conmigo- continuó -así que hablamos por mucho tiempo acerca de ti, le conté que estaba enamorada de ti y ella dijo que me ayudaría con eso. Aunque esa fue la primera, también fue la última vez que la vi-.

Yo esperaba encontrar algunas pistas de lo que había pasado con Daniela, pero tal parecía que Karla tampoco sabía nada. -Yo también tengo algo que confesarte- le dije -ese grupo que creé para investigar los comas, tiene como objetivo despertar a Daniela-. Ella me sonrió y dijo -ya lo sabía, o al menos lo sospeche desde el momento en que Daniela me dijo que estaba en un coma. Yo le mencione que tú estabas investigando eso, y sin querer me di cuenta que tu objetivo real era ella-. -Me atrapaste- le dije. -Por eso fue que te pedí que incluyeras a José en el grupo de investigación, él es mi infiltrado, primero me da la información a mí y hemos descubierto algo muy importante, necesitamos encontrarla rápido-.

Esas palabras me asustaron, ¿qué es lo que podrían haber descubierto?, las incertidumbres se cernían sobre mí, ¿sería que el futuro de Daniela estaría sellado por un mal final? No, no lo permitiría, no me permitiría perder a alguien tan importante de nuevo, definitivamente la salvare.