lunes, 18 de noviembre de 2013

Despertar "Capítulo II: Muneris"

“Lamento el no decirte esto de frente, pero estoy segura que me detendrías si llegara a insinuar mi plan.

En primer lugar, no quiero que pierdas la razón por lo que hice, lo que he hecho lo pensé bastante. Aunque en primera instancia fue un arrebato, luego de pensarlo sigo creyendo que es mi responsabilidad encontrar e intentar ayudar a Daniela. Y que mejor manera que hacerlo desde dentro.

Tu plan tiene un error muy grande, las personas a las que enviaste al otro plano no conocen a Daniela. Y tu objetivo también es el equivocado, no ganas nada solamente encontrando el cuerpo de Daniela sin una cura para su estado.

Claramente yo no puedo hacer mucho por encontrar una cura para Daniela en el estado que me encontrare cuando leas esto, pero podre detenerla de cometer un error como el ponerse en manos de esos hombres de traje.

Y lo último que quiero decirte es que debes tener autocontrol y calma en este momento, no desesperes por mi estado, se que tú encontraras una salida a esta situación.

Pd.- Confía en José.”

Esas fueron las palabras que dejo Karla en su carta.

Al terminar de leerla lo primero que pensé fue que Anna debía verla también así que me dispuse a salir de la secta hacia nuestro hogar, pero José me detuvo -¿estás seguro de lo que harás?- me pregunto. -¿a qué te refieres?- le dije. -Si tú le muestras la carta a Anna, ella pensara que la intentas forzar a verla, además en la carta no la menciona a ella, así que será muy difícil hacerle pensar que el sacrificio de Karla no tiene nada que ver con ella- me dijo José.

Realmente no podría decir si el razonamiento de él era el correcto, pero algo era cierto, si la forzaba el resultado podría ser peor. Por ahora confiaría en José y avanzare al ritmo que él me recomiende.

Lo primero que me dijo José era que debíamos centrar nuestra energía en buscar al doctor Marcos. Según José, él es una parte muy importante de la solución.

Al mencionar al doctor Marcos, no pude evitar recordar mi sueño. Ese sueño en el que aparecía y me decía que lo vería en una semana, esa fecha se cumpliría mañana y algo me decía que por más contactos y fuentes de información que tuviera José no encontraríamos a Marcos antes de ese día y no seriamos nosotros los que lo encontremos, sino él quien se presentara frente a nosotros.

Se lo mencione a José y el estuvo de acuerdo conmigo.

Al terminar la conversación con José, despertó una duda en mí, así que me acerque a él y le pregunté -¿por qué me apoyas de manera tan ferviente, y cuál es tu relación con Karla?-. Él me miro y dijo -no lo sé, aunque me considero un mentiroso muy eficiente, y podría inventar una mentira bastante creíble. No tengo intención de engañarlo en estas circunstancias, pero tal vez el motivo por cual lo ayudo es por Karla. Y respondiendo a la segunda pregunta, Karla es como una hermana mayor para mí, y mi única y verdadera amiga-.

Cuando dijo esto último su actitud parecía la de un niño que sólo tenía a esa persona en el mundo para que lo apoyara, entonces antes de que pudiera cambiar de tema él me dijo -creo que es mi responsabilidad cumplir su deseo-.

A que deseo se referirá pensé, pero antes de que pudiera preguntar él comenzó a caminar -¿A dónde vas?- le dije. -A buscar a Henrietta, necesitaremos su ayuda-.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Despertar "Capítulo I: Reginam"

Karla fue la que cayó en el coma y no Anna. En un principio fue un impacto bastante grande para mí, pero luego fue incluso peor. El hecho de que la Reina haya caído en tal estado fue directamente relacionado conmigo.

Algunos de mis simpatizantes en la secta, lo eran solo porque Karla era la Reina, y al no estar ella en su puesto, y tras la presunción de que su estado actual es mi culpa, perdí la simpatía de todos ellos.

Me impresiono lo anarquista que se volvió el grupo con la ausencia de Karla, estaba claro que las funciones que ella llevaba a cabo eran más de las que yo notaba.

El sistema de puntos que había creado para “subir de rango”, se volvió un caos, muchos peones realizaron actos sucios contra las Torres que estaban a cargo de ellos para usurpar su puesto, y de la misma manera sucedía con las Torres que intentaban ocupar los puestos de los Obispos, y algunos de estos últimos al enterarse que yo podría ser el responsable de la masiva perdida de Caballeros y de la Reina misma, organizaron una revuelta para quitarme el puesto de Rey.

Pero en esos momentos de desesperación aparecieron dos grandes apoyos. Henrietta, que por algún motivo (que no dijo en un principio) vino a esta ciudad y José, al cual me acerque yo para pedir su ayuda. Sabía que con la ayuda de ambos podría hacer mayores avances en la investigación.

Muchos de los Obispos conocían a Henrietta y no se atrevían a hacer nada contra mí si contaba con su apoyo.

Algo similar pasaba con José, lo que en primer lugar tome como respeto hacia él, luego lo aprecie como miedo. Como si José supiera el mayor secreto de cada uno.

Por su parte Anna quedo en un estado de depresión por lo ocurrido. Aunque nunca se llevaron muy bien, al parecer que Karla se haya sacrificado por su seguridad, hizo recapacitar acerca de lo que pensaba de ella e hizo que le tomara un aprecio y un cariño que la llevo a ese punto. Y lo que antes era una ventaja, gracias al estado de ánimo de Anna se transformo en una desventaja.

Lo que sucede es que ya que el papel que confirmaba el parentesco, era entre Karla y Anna. Y ya que Anna estaba en aquel estado, no estaba dispuesta a hacerle visitas a Karla, decía que no podía ver el rostro de ella sin recordar la sonrisa que le dio antes de beber la pócima.

Así que antes que nada debía resolver el problema con Anna si quería resolver el problema de Karla y Daniela.

Nunca pensé que la falta de una Reina podría provocar tal revuelo en los miembros. Aunque tengo que darme crédito, gran parte de la culpa es mía.

Pero José aún aguardaba una sorpresa para mí, Karla había dejado una carta para mí. Tal parece que desde un comienzo había planeado todo y tenía un motivo para hacer lo que hizo.

lunes, 4 de noviembre de 2013

Despertar "Prologo"

Todos menospreciamos el don que es el despertar, lo sentimos tan natural, tan simple, que no lo apreciamos. Pero no es así, el despertar es un regalo que se nos otorga a diario.

Está claro al punto que quiero llegar, hay gente que simplemente no puede recibir ese don. El por qué de los comas psicogénicos es una incógnita que se mantiene. Siempre se mantiene la esperanza de quien se encuentre en un coma de esta índole despierte, y ciertamente hay casos en los que el coma puede durar años y el sujeto despierta. Pero, ¿cuál es la causa real del despertar?

Antiguas leyendas hablan de hombres que dormían por días, en un estado similar a la muerte, y luego despertaban como si de una siesta se tratase. Claro esto no puede ser directamente relacionado con los estados de coma, o al menos no necesariamente, también puede atribuirse a catalepsia o narcolepsia. Aunque en aquellos casos seria más probable que sucedan como desmayos repentinos.

Los registros médicos nos dicen que el despertar de un coma es progresivo y lento, sería en demasía extraño que una persona despertara de un coma con total conciencia y continuara su vida de inmediato.

Despertar de un coma de años es improbable, claro las mejoras en la tecnología médica han hecho más soportable el coma para los pacientes. Pero no se sabe con seguridad cuál es el detonante que despierta al paciente o el motivo que lo mantiene durmiendo en un coma psicogénico.

No todos los pacientes pueden despertar, la mayoría simplemente muere, a veces por alguna enfermedad como neumonía. Pero si de algún modo se pudiera determinar cuál es el factor que hace despertar a la persona, ¿se podría despertar a la totalidad de pacientes en coma?, ¿la solución para algunos será efectiva para todos? Era eso lo que debía averiguar.

Coma "Epilogo"

Habíamos descubierto donde se encontraba Daniela. Casualmente era el hospital en el que había sido internada Karla, Anna la reconoció por el retrato hablado que pedí que hicieran. Y casi como si alguien lo estuviera manipulando Karla y Daniela estaban en el mismo cuarto.

Al parecer Daniela también ingreso con un coma metabólico, pero al eliminar las causas orgánicas se convirtió en un coma psicogénico. De eso ya hace dos años.

La situación que la llevo al coma aún era desconocida para mí, no sabía si habían sido drogas medicas normales o ilícitas, si había sido por opción propia o habían terceros involucrados. Y si había sido decisión propia, ¿que la había llevado a hacer algo así?

Solo había pasado unas horas desde que se interno a Karla, y no sabía nada de los parientes de Daniela, si venían sus padres a verla, o si tenía un novio. Debía esperar hasta que aparecieran sus parientes para conversar con ellos, además el hecho de que estuvieran ambas en la misma habitación  haría más fácil plantear una conversación y saber que sucedió con Daniela.

A Karla se le designo un doctor llamado Ignacio, era un neurólogo. Él había revisado los síntomas y las pastillas que llevo Anna y describió los mismos síntomas de Carlos.

El sol salía por el este cuando nos retiramos del hospital, el cansancio no me ayudaría en nada a solucionar los problemas que se me presentarían y necesitaba de toda mi tranquilidad y buen juicio si quería ayudar a Daniela, Karla y los demás.