Karla fue la que cayó en el coma y no Anna. En un
principio fue un impacto bastante grande para mí, pero luego fue incluso peor.
El hecho de que la Reina haya caído en tal estado fue directamente relacionado
conmigo.
Algunos de mis simpatizantes en la secta, lo eran
solo porque Karla era la Reina, y al no estar ella en su puesto, y tras la
presunción de que su estado actual es mi culpa, perdí la simpatía de todos
ellos.
Me impresiono lo anarquista que se volvió el grupo
con la ausencia de Karla, estaba claro que las funciones que ella llevaba a
cabo eran más de las que yo notaba.
El sistema de puntos que había creado para “subir
de rango”, se volvió un caos, muchos peones realizaron actos sucios contra las
Torres que estaban a cargo de ellos para usurpar su puesto, y de la misma
manera sucedía con las Torres que intentaban ocupar los puestos de los Obispos,
y algunos de estos últimos al enterarse que yo podría ser el responsable de la
masiva perdida de Caballeros y de la Reina misma, organizaron una revuelta para
quitarme el puesto de Rey.
Pero en esos momentos de desesperación aparecieron
dos grandes apoyos. Henrietta, que por algún motivo (que no dijo en un
principio) vino a esta ciudad y José, al cual me acerque yo para pedir su
ayuda. Sabía que con la ayuda de ambos podría hacer mayores avances en la
investigación.
Muchos de los Obispos conocían a Henrietta y no se
atrevían a hacer nada contra mí si contaba con su apoyo.
Algo similar pasaba con José, lo que en primer
lugar tome como respeto hacia él, luego lo aprecie como miedo. Como si José
supiera el mayor secreto de cada uno.
Por su parte Anna quedo en un estado de depresión
por lo ocurrido. Aunque nunca se llevaron muy bien, al parecer que Karla se
haya sacrificado por su seguridad, hizo recapacitar acerca de lo que pensaba de
ella e hizo que le tomara un aprecio y un cariño que la llevo a ese punto. Y lo
que antes era una ventaja, gracias al estado de ánimo de Anna se transformo en
una desventaja.
Lo que sucede es que ya que el papel que confirmaba
el parentesco, era entre Karla y Anna. Y ya que Anna estaba en aquel estado, no
estaba dispuesta a hacerle visitas a Karla, decía que no podía ver el rostro de
ella sin recordar la sonrisa que le dio antes de beber la pócima.
Así que antes que nada debía resolver el problema
con Anna si quería resolver el problema de Karla y Daniela.
Nunca pensé que la falta de una Reina podría
provocar tal revuelo en los miembros. Aunque tengo que darme crédito, gran
parte de la culpa es mía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario