El favor que necesitaba de Gabriel, era
directamente que me falsificara unos papeles de parentesco, con estos nos haríamos
pasar por familiares de los 4 Caballeros y así adentrarnos en la sección de los
pacientes en coma y descubrir si en alguno de los hospitales se encontraba
Daniela.
Tal vez en el momento que se descubrió no le
tome tanta importancia, pero las Torres del grupo habían descubierto pócimas,
las cuales podían hacer entrar en un profundo coma a quien la bebiera. El único
problema, claro está, es que aún no han descubierto como contrarrestar la
pócima y mucho menos como despertar a alguien de un coma “normal”.
Lo que pretendo hacer es muy arriesgado, pero
bastante lógico luego de escuchar lo antes mencionado. Les pediré a los
Caballeros que beban la poción y los internaremos en los diferentes centros
hospitalarios de la ciudad, por suerte esta ciudad concentra la mayor cantidad
de hospitales con capacidad para mantener pacientes en coma, en el país solo
hay siete, y cinco se encuentran en esta ciudad.
Pero claro el problema está en que necesito una
persona más que entre en coma para completar la cantidad de hospitales y dado
que no tenemos mucho tiempo no puedo ir probando de uno en uno, deberé hacer
que beban la poción todos al mismo tiempo y serán llevados de inmediato a los
diferentes hospitales.
Para la quinta persona se ofreció Anna, pero me
rehusé. Mantuvimos una larga conversación en la cual me convenció de ser ella,
me dijo -nadie más se atreverá a hacer eso, además es parte de mi deber como tu
Caballero de confianza- ante esas palabras no pude hacer nada, tuve que dejarla
participar de esta empresa, pero no los dejaría desamparados, descubriría la
manera de traerlos de vuelta a todos.
Tal vez se pregunten, ¿por qué no me hice pasar
por un doctor o simplemente intentar entrar de manera natural? Bueno el
problema es que extrañamente las áreas de los pacientes en coma, están
altamente vigiladas con al menos tres puntos de seguridad. Y ni siquiera me
atreví a sortear el primero por algún futuro intento, por eso necesitaba esos
papeles falsificados de parte de Gabriel.
Por tanto fui a desafiarlo nuevamente esta vez
tenía la convicción de que lo vencería, estaba haciendo bien las cosas y además
tenía un motivo que no me permitiría perder.
Mande a un Caballero a que confirmara una
reunión con Gabriel al siguiente día, la respuesta no se hizo esperar, me
confirmó para esa misma noche.
La tarde acababa y me dirigía a la casa de
Gabriel, le pedí a Karla que me acompañara. Al llegar nos recibió Catalina y
nos dijo que su esposo esperaba adentro, entramos y lo vimos a él sentado con
el tablero listo sobre la mesa.
-¿Ella es tu Reina?- me pregunto. -Sí- le dije
-ella es mi compañera más cercana-. Él soltó una leve carcajada y continuo
hablando entre risas -entiendo, ahora tienes una pareja de confianza, algo has
entendido por lo que veo, espero que esta vez sea un buen duelo-.
La partida no se hizo esperar más, me tocaron
las negras así que Gabriel comenzó. Era un juego realmente parejo, al cabo de
unas veinte jugadas solo habíamos perdido dos peones cada uno, aunque esos
peones que perdí fueron por sacrificios que hizo Gabriel. Él estaba jugando de
manera osada arriesgando piezas, pero no me dejé llevar por su ritmo, usaba las
torres y los caballos como fuente de ataque y los alfiles y peones como defensa,
y tal parece que era efectivo.
Luego de un tiempo note que Gabriel se
desesperaba, cometía pequeños errores, de los cuales debía aprovecharme. Puso
en riesgo su reina, solo debía sacrificar el alfil del rey, además si en la
desesperación retrocedía la torre de la reina para defender era probable que en
los siguientes tres turnos lo venciera.
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