lunes, 10 de junio de 2013

Coma "Capítulo VII: Visionem"

El bosque había quedado atrás, caminaba con Henrietta con rumbo desconocido, hasta que por fin se detuvo, al mirar a mí alrededor vi un paisaje nuevo, estábamos en un puente y al oeste se veía una cascada.

Henrietta volteó y me miro a los ojos, su mirada acusadora me hizo sentir mal -¿cuál es tu problema ahora?- me dijo. -No sé a qué te refieres- le dije evitando su mirada. Ella se acerco rápidamente poniéndose en mi campo de visión y me dijo -¿cuál es el objeto de ensuciar tu mundo astral?, solo conseguirás atraer a malos seres-. La detuve y hable yo -eso no me importa ahora, ¿qué pretendías tú visitando a Karla en sueños?, y más aún ¿por qué estabas con Daniela también?-. Ella levanto su mano y hablo -espera un momento, es verdad que me he presentado frente a Karla, pero no he llevado a Daniela conmigo, incluso hace un tiempo perdí contacto con ella-.

Me parecía raro que Daniela desapareciera de la vigilancia de Henrietta. Mi molestia por lo de Karla había desaparecido. -¿Qué quieres decir con que perdiste contacto con ella?-. -Lo que escuchas, ella a desapareció hace una semana de mi vigilancia. He buscado por ella, pero ninguno de mis contactos la ha ubicado-.

La desaparición de Daniela era lo más importante ahora, así que converse con Henrietta largo tiempo acerca de la última vez que vimos a Daniela y si había algún indicio de su desaparición.

No concluimos nada y fue en el momento en que me estaba desesperando, que sentí un gran dolor en el pecho. Ese dolor volvió mi vista borrosa, la imagen de la cascada desaparecía y había una luz amarilla que proyectaba una infinidad de sombras, parpadeaba seguidamente pero en un momento que cerré mis ojos por un par de segundos, y luego al abrirlos, el paisaje había cambiado. Ya no estaba en un lugar de mis sueños, había vuelto al mundo real.

Las miradas acusadoras estaban una vez más sobre mí, pero ahora no era solo una, sino todo un conglomerado de seguidores del grupo incluyendo a Anna que me sujetaba.

No podía ponerme de pie, tenía las piernas entumecidas. Anna me gritaba, su aguda voz retumbaba en mi cabeza, ya un poco más consiente le pedí que se detuviera.

-¿Qué pasó, por qué estas en este deplorable estado?- me dijo. Me levante apoyado en ella -muchas cosas han pasado- le dije, mire alrededor buscando a Karla -¿y Karla, dónde está?-. -Estaba aquí hace unos segundos- dijo buscándola con la vista.

Ya de pie y totalmente consciente, mire a todos los que me observaban, habían muchos peones y un par de Torres y Caballeros. Les grite -vayan a hacer algo, nadie más que Anna se puede quedar en esta sala-. Todos salieron rápidamente menos Anna obviamente. -Me recuerdas los primeros días del Rey, ¿qué consumiste?- me dijo. -Algún derivado del opio por lo que me dijeron- le respondí, sí la había dejado conmigo no era para ocultarle las cosas -hay que encontrar a Karla-. -No te preocupes antes de que espantaras a todo el mundo, le dije a un Caballero que le buscara-. -Gracias- le dije -aunque pensándolo detenidamente creo que se fue a nuestra casa, si vamos allá la encontraremos-.

Disponía a marcharme cuando Anna me detuvo -creo que antes deberías hacerle una visita al antiguo Rey, él sospechaba que algo así podría pasar y me dijo que cuando ocurriera fueras a visitarlo-. Ciertamente necesitaba consejo y por lo que menciono Anna el Rey también había tenido problemas y recurrido a las drogas. -Está bien- le dije, -iré a visitar al Rey antes de encontrarme con Karla-.

Y así me dirigí a la casa del Rey, ¿su sabiduría me podría ayudar?, me preguntaba de camino, ¿y qué debería hacer con Karla? Sí ella sabía lo de Daniela, ¿qué haría al respecto?

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