jueves, 7 de febrero de 2013

Sueño "Capítulo VI: Itinere"


La primavera se acercaba a pasos agigantados era época de fiestas en el país, y en mi caso había algo porque celebrar. Dos días atrás la Reina me había solicitado una misión muy importante, en la que iba a necesitar un acompañante Obispo, obviamente pensé en Karla, aunque podía comprometer la misión, era mi oportunidad para acercarme a ella. Debíamos partir en cuatro días al sur del país, donde se encontraba otra cede de la secta. Debíamos ir a hacer una revisión al que estaba a cargo de la otra sede. Era un viejo amigo del Rey, el primer Obispo, quien por alguna razón, desconocida para mí en ese entonces, se mudo al sur del país, donde con el permiso del Rey, fundó una extensión de la secta. Pero ahora el Rey desconfiaba de este y pensaba que el poder podría haberlo cambiado.

Pero antes de irnos Anaís me mando a buscar con un peón, decía que tenía un gran descubrimiento y que me lo debía mostrar lo antes posible. Raudo fui hasta su cuarto, golpee la puerta y pregunte, -Anaís, ¿estás ahí?-. -Entre, esta sin seguro- me respondió. Pasé y la vi poniendo una caja sobre un estante de madera, -¿Conoces la canción de Scarborough Fair?- me pregunto mientras limpiaba ahora su escritorio que estaba cubierto por muchos libros que parecían de hace siglos. -Si- respondí yo -trata de una feria de la era medieval y las peticiones imposibles de una mujer hacia un hombre enamorado-. Ella buscaba algo bajo su escritorio mientras decía -¿puedes decirme la segunda estrofa de la canción?-. Yo hice memoria y dije -parsley, sage, rosemary and thyme-. -Perejil, salvia, romero y tomillo en español, ¿sabes el porqué de esta frase?- dijo aún moviendo cosas bajo su escritorio. -Se supone que representaban los valores que debía tener el hombre para ser su enamorado- respondí yo. -Y también se decía que eran los elementos para una poción de amor muy popular en el medio evo- dijo mientras ponía cuatro masetas pequeñas sobre el escritorio. Rápidamente le dije -¿me estás diciendo que puedes hacer una pócima con estas hierbas?-. -Aún no la he probado, pero he encontrado en un diario que se supone es del medio evo y tiene una formula de cómo crearla, quería que lo supiera antes de probarla con personas-.

Esto era un gran hallazgo para mí, podría acelerar mi relación con Karla, siempre que funcionara la poción. Le pedí a Anaís que me dejara probarla y que yo luego le informaría al Rey los resultados. La forma de uso era sencilla debía dársela a beber al objetivo y el siguiente rostro que este viera, seria del que quedaría prendado para toda la vida o al menos eso decía la explicación del diario. Me lo llevaría al viaje con Karla y se lo haría beber así no podrá evitar aceptarme.

Así me prepare para el viaje, este podría ser el último paso para conquistar a la mujer de mis sueños y no dejaría que nadie lo arruinara. Nuestro objetivo en aquel lugar era un sin-importancia para mí, así que todo mi ser se centraba en mi propia misión, hacer de Karla mi mujer. Todo lo que había hecho, deshacerme de mi novia, engañar a mi amigo, obedecer órdenes de un autoproclamado Rey, todo eso y más hice para que este momento llegara. Nada hacía presagiar los cambios que sufriría mi vida a partir de mis nuevas decisiones.

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