jueves, 14 de febrero de 2013

Sueño "Capítulo XIII: Conscius"


El dolor era insoportable, sentía que mi cabeza iba a estallar, sentía mis articulaciones rígidas y hormigueo en mis piernas. Ahora era el momento, después de tomar la pócima debía tomar un fuerte somnífero, este se suponía tendría el efecto normal de hacerme dormir y por la pócima podría tomar consciencia de mi sueño. Al menos en teoría esto debería funcionar.

Tenía la pastilla en la mano cuando caí inconsciente. El dolor de cabeza no desaparecía, al contrario, se acrecentaba. Pero entonces entre en un estado muy extraño, sentía el dolor pero no físicamente, explicarlo sería muy difícil, pero sentía como si existiera una cubierta entre el dolor y yo. Veía todo negro y sentía un zumbido en mis oídos, pero gradualmente fui recuperando los sentidos. Hasta que logre verlo claramente. Mi subconsciente.

“Me hallaba en el mismo bosque de mi anterior sueño donde conocí a todas, pero esta vez frente a mi no había nadie. Me dispuse a explorar el lugar, avance por el bosque, era espeso, solo arboles a mi alrededor que tapaban casi en su totalidad la luz del sol, y entre tantos arboles, no me di cuenta cuando llegue a una playa y cayó la noche. Este cambio tan abrupto me convenció de que lo que exploraba era mi propio subconsciente.

Camine por la playa, la oscuridad era casi absoluta, solo estaba la luna y las estrellas para iluminar mi camino. La orilla parecía eterna, camine por mucho tiempo o eso creía al menos. Después de unos minutos vi a alguien más adelante, era una figura esbelta con un vestido blanco, corrí suponiendo que era Daniela. Pero cuando llegue al lugar donde suponía estaba ella, me vi de nuevo en otro lugar, ahora estaba en el cementerio donde me besé con la joven pelirroja.

Busque el mausoleo por instinto y cuando lo encontré lo mire detenidamente, había una lista de las personas que ahí yacían, la ultima en la lista era una mujer, Alicia era su nombre. Su fecha de muerte era de hace 21 años, casi mi misma edad.

Fue entonces que escuche una voz femenina atrás mío, era Daniela que me miraba con una sonrisa -bienvenido- me dijo. Yo la mire y en un segundo recordé todo lo que había vivido con ella en el mundo de los sueños.

Nos conocimos hace más de un año en mis sueños, Henrietta nos presento, vino un día con ella y nos hicimos rápidamente amigos. Desde entonces ella y Henrietta visitan mi sueño.

-Daniela- le dije, -no sé cómo pude olvidar todo lo que hemos pasado, lo siento-. -No te preocupes- me dijo ella -pero, ¿qué pasa?, ¿por qué estás aquí? Henrietta dijo que no volverías después de que recordaste el último sueño-. Yo me sentía confundido, ¿por qué ella diría eso?, ¿es que acaso hizo algo para interferir en mis sueños?, bueno eso ahora no importaba, solo quería saber más cosas sobre mis sueños.

-Podrías decirme, ¿qué es todo esto?-. Aparecimos nuevamente en el bosque y ella se sentó en un tronco e me invito a sentar, -el plano de los sueños esta directamente ligado al de los muertos, más bien algo como lo que llaman “purgatorio” o “limbo” en algunas religiones. En ese plano están los muertos recientes, y entre estos dos planos se encuentran las personas que se debaten entre la vida y la muerte, y los que fueron concebidos muertos. Estas personas son implacablemente seguidas por entidades que buscan llevarlos al plano de los muertos. Ya que este es solo un estado transitorio, la verdadera muerte es lo que les espera, ya los conoces, son esos hombres vestidos de traje-.

Sentí miedo, ¿a quién de nosotros perseguían esos hombres? Así que le pregunte a Daniela que era ella.

Ella me miro fijamente un segundo, -¿yo?- dijo -yo soy alguien que se debate entre la vida y la muerte, es como imaginas, estoy en un profundo coma, por eso los hombres de traje me persiguen. Aunque ellos solo tienen la intención de llevarse a los que están muertos, a veces toman a la gente en sus sueños, por eso las muertes súbitas-.

Todo esto era muy informativo, pero solo había una cosa más que quería saber. -Entonces, ¿qué es Karla? ella está viva y sana, ¿cómo puede controlar sus sueños y cambiar su apariencia?-

Daniela me miro confundida -no hay alguien que pueda hacer lo que describes- dijo -como sabes Henrietta tiene la capacidad de entrar en los demás sueños, pero su apariencia no puede cambiar y menos tener control sobre el sueño ajeno-.”

Entonces, ¿quién es Karla?, pensé. Fue en ese momento que un fuerte dolor vino a mí, la barrera desaparecía, mi vista se nublaba, sentí como si mi cabeza se partiera en dos, veía a Daniela preocupada intentando reanimarme, pero ya era tarde, estaba despertando. 

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