martes, 12 de febrero de 2013

Sueño "Capítulo XI: Duo"


Detuve a Karla en uno de los pasillos -¿qué hiciste?- le pregunte. Ella dulcemente sonrió y dijo -seré un Caballero, tu Caballero, podremos estar siempre juntos y ni el Rey podrá oponerse-. Me estaba inquietando un poco, parecía que cada vez perdía más el control de su mente y la obsesión por mi se acrecentaba.

Fui a hablar con Anaís, le pregunte si existía una forma de contrarrestar la pócima, ella dijo que no lo sabía, pero que conocía pócimas de desamor. Tal vez funcionen pensé, volverla a la normalidad era mi prioridad ahora.

Hable con Anna y le dije que la delegaba del cargo de guardián, que volviera a proteger a la Reina. Ella se negó diciendo -no dejare que esa desequilibrada sea tu Caballero, además fue una orden de mi Reina que yo fuera tu escolta, para mí esa orden es absoluta-. ¿Qué podría hacer? ahora Anna no dejaría de ser mi guardia, me preocupaba como se lo tomaría Karla.

El Rey me llamo, Anna me acompaño. Cuando llegue estaba Karla a su lado. -Karla me ha solicitado ser tu escolta, ¿cuál es la relación entre ambos?-. Karla hablo -con todo el respeto, nuestra relación no le concierne, yo solo quiero volver a ser un caballero y el puesto de escolta me parece mejor que el de reclutador-. Entonces Anna dio un paso al frente y dijo -tendrá que ser el de otro Obispo, ya que yo soy su escolta-. El Rey miraba en dirección a mi -veo que eres muy popular-, dijo -¿cuál es tu opinión de todo esto?- me pregunto. Yo no sabía que decir, Karla parecía un poco inestable, sentí miedo de lo que sería capaz de hacer si no la elegía, -yo también quiero que Karla sea mi escolta-, dije. Anna se retiro de la habitación y nos dejo solo con el Rey.

-Voy a aceptar que seas su nuevo Caballero, solo por los años de buen servicio que has proporcionado al grupo, pero quiero que conserves como un segundo Caballero a Anna- dijo el Rey.

¿Tener dos guardianes?, a Karla no le hizo mucha gracia, pero no tenía más opción que aceptarlo. Y así me convertí en el primer Obispo con dos Caballeros a cargo.

Cuando salimos de la sala principal, Anna nos esperaba fuera -¿supongo que sabes lo que paso adentro?- le pregunte. -Lo sé y me alegra saber que el Rey no te dejara solo con esta desequilibrada- dijo Anna con mirada fría hacia Karla. Esta sólo la ignoro, me tomaba del brazo y sonreía como una niña.

Les pedí a ambas que me dejaran solo, debía recolectar la información que sería entregada al Rey. Aunque era la verdad, esta era solo una forma de separarme de ellas por un momento y pensar en lo que debía hacer. Antes que nada debía ver si Anaís había conseguido esas pócimas de desamor.

Al llegar a su cuarto, vi a Karla dentro que venía de salida, ella solo me sonrió y siguió su camino. Le pregunte a Anaís porque había venido, pero me dijo que no podía decirme, se lo exigí como su superior, pero aun así dijo que no podía decirme. Eso solo significaba una cosa, el Rey o la Reina fue quien se lo pidió. También la relevaron de mi cargo, ahora respondía a Camila, lo que me alegro en parte ya que confiaba en que ella no la maltrataría ni abusaría de ella. Pero así no podría darme las pociones de desamor que le había pedido.

Trate de conseguir información de mis otras Torres pero no compartían mucho con Anaís y menos su información. No tenía muchas alternativas, no podía simplemente pedirle a Camila parte de la información que recolectaría de Anaís sin el permiso del Rey. Pero ¿Por qué hacia todo esto el Rey?, ¿habrá sido Karla quien se lo sugirió?, bueno eso era casi obvio. Karla me tenia acorralado, estaba jugando su juego y no podía escapar, solo me quedaba esperar su siguiente paso y ver lo que podría hacer.

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