lunes, 17 de marzo de 2014

Despertar "Capítulo VIII: Pater"

Anna había partido al hospital y desde luego se había encontrado con los familiares de Daniela, pero lo que queríamos escuchar no era lo que llego hasta nuestros oídos.

Al parecer el coma de Daniela se había provocado por un trauma emocional y no por drogas, o al menos así parecía, lo que menciono la madre de Daniela a Anna, hacía referencia a un problema emocional, ella escucho algo que la perturbo de sobremanera, su madre no menciono exactamente el problema. Pero este era el que había provocado el coma de Daniela.

Cuando Anna me contó todo esto quede con un gran complejo y duda, ¿cómo podría despertar a Daniela si su problema no era precisamente por una droga?, según Henrietta sería más difícil de solucionar si no era una causa física, aunque no imposible, pero aun así necesitábamos el causante exacto.

Desde luego Henrietta intentaba encontrar a Karla y Daniela en el plano astral, pero no había ningún avance. Al parecer si Karla la había hallado, Daniela la había convencido de ocultarse también en aquel plano.

La tarde aún no terminaba cuando Anna de manera cada vez menos sutil intentaba que la madre de Daniela le hablara del trauma que provoco el coma de esta. Cuando esta inconscientemente menciono algo un poco confuso, “ella se entero de quien era su verdadero padre”.

Esas fueron las palabras que oyó Anna de la madre de Daniela, al parecer el impacto de descubrir que el hombre a quien había llamado padre toda su vida, no era sino un hombre sin relación sanguínea la había devastado emocionalmente. Tal vez esa es la misma razón de porque encontró el consuelo en un hombre que parecía tan “puro”. Porque necesitaba alguien que compensara el “mal” que representaba su padrastro. Aunque claro su padrastro no era el problema, sino el ideal de familia que ella había imaginado.

El día estaba por acabar cuando la solución parecía no llegar, pero como dicen, Dios no cierra una puerta sin abrir una ventana, y más que una ventana se me abrieron los portones del cielo con la llegada de un personaje que casi ya había dado por olvidado.

El doctor en jefe del área de los pacientes en coma, era nada más y nada menos que Marcos. El mismo Marcos que yo había visto en mis sueños y que me aseguraba un final feliz siempre que no me rindiera.

Marcos se presento ante mí con las siguientes palabras -Jesús, tú has hecho de manera excelente tu parte, aunque con errores, has hecho el bien para todos tus seres queridos y provocado el menor daño a terceros, pero es momento de terminar esta aventura que se te fue designada casi contra tu voluntad. Pero antes necesito que me respondas algo, si tuvieras que elegir entre Karla y Daniela, ¿cuál sería tu elección?- me dijo de manera tranquila. A lo que yo respondí -¿podrías elegir entre que es más importante, ver u oír?, claro que si no conocieses alguna preferirías la otra, pero al sentir los beneficios de ambas no podrías abandonarlas. Con ellas es algo similar para mi, ellas podrían ser mis ojos y mis oídos y son tan importantes que no podría cambiarlos por ningún placer menor. Espero que eso responda a tu duda- le dije. El sonrío y me dijo -entonces ha elegido bien. No te preocupes, ambas se salvaran-.

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