Anna
había partido al hospital y desde luego se había encontrado con los familiares
de Daniela, pero lo que queríamos escuchar no era lo que llego hasta nuestros
oídos.
Al
parecer el coma de Daniela se había provocado por un trauma emocional y no por
drogas, o al menos así parecía, lo que menciono la madre de Daniela a Anna,
hacía referencia a un problema emocional, ella escucho algo que la perturbo de
sobremanera, su madre no menciono exactamente el problema. Pero este era el que
había provocado el coma de Daniela.
Cuando
Anna me contó todo esto quede con un gran complejo y duda, ¿cómo podría
despertar a Daniela si su problema no era precisamente por una droga?, según
Henrietta sería más difícil de solucionar si no era una causa física, aunque no
imposible, pero aun así necesitábamos el causante exacto.
Desde
luego Henrietta intentaba encontrar a Karla y Daniela en el plano astral, pero
no había ningún avance. Al parecer si Karla la había hallado, Daniela la había
convencido de ocultarse también en aquel plano.
La
tarde aún no terminaba cuando Anna de manera cada vez menos sutil intentaba que
la madre de Daniela le hablara del trauma que provoco el coma de esta. Cuando
esta inconscientemente menciono algo un poco confuso, “ella se entero de quien
era su verdadero padre”.
Esas
fueron las palabras que oyó Anna de la madre de Daniela, al parecer el impacto
de descubrir que el hombre a quien había llamado padre toda su vida, no era
sino un hombre sin relación sanguínea la había devastado emocionalmente. Tal
vez esa es la misma razón de porque encontró el consuelo en un hombre que
parecía tan “puro”. Porque necesitaba alguien que compensara el “mal” que
representaba su padrastro. Aunque claro su padrastro no era el problema, sino
el ideal de familia que ella había imaginado.
El
día estaba por acabar cuando la solución parecía no llegar, pero como dicen,
Dios no cierra una puerta sin abrir una ventana, y más que una ventana se me
abrieron los portones del cielo con la llegada de un personaje que casi ya
había dado por olvidado.
El
doctor en jefe del área de los pacientes en coma, era nada más y nada menos que
Marcos. El mismo Marcos que yo había visto en mis sueños y que me aseguraba un
final feliz siempre que no me rindiera.
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