-Cuando
comencé a hacer mi tesis para graduarme, elegí como tema la relación
sociocultural que tiene el Síndrome de Asperger. Mis estudios tuvieron lugar en
el sur del país ya que la Universidad que la impartía en esta ciudad no me
acepto, la ciudad la conoces, es la misma en donde conociste a Henrietta y
donde se encuentra la extensión del grupo, ahí, fui al centro médico que trataba
a los niños con ese trastorno. Normalmente se concreta un diagnostico a la edad
de 7 años, pero Henrietta fue diagnosticada a los 4 años, ya que tenía los
síntomas más marcados, incluso más que niños de mayor edad. No mencionó palabra
frente a nadie hasta los 3 años, aunque cuando se expresó por primera vez lo
hizo de manera fluida y con buen vocabulario. Cuando le hable por primera vez,
noté que ella carecía de de un importante síntoma en los niños con aquel
trastorno, ella sintió empatía hacia mí- dijo José luego que le preguntara por
qué era posible que no despertara Henrietta.
Atentamente
lo escuchaba tratando de entender cuál era la relación con la posibilidad de
que no salga de aquel trance.
-El
día anterior al que me relacione con ella había muerto mi mascota, por tanto me
sentía un poco deprimido, pero ya que los niños con aquel trastorno tienden a
no reaccionar ante la tristeza de los otros, no obtuve palabras de consuelo de
ninguno de ellos, ni de los mayores que estaban más integrados en la sociedad.
Pero al llegar a hablar con ella al saludarla no me respondió, jugaba con una
baraja española, una actitud relativamente normal en estos niños, pero luego
dijo una línea que me hizo pensar si realmente sufría tal trastorno, “tu voz
esta triste”. La empatía no es algo que sientan de manera tan sencilla, así que
me concentre en las áreas que prestaba mayor atención para comunicarme un poco
más con ella. Me decían que leía mucho acerca de temas esotéricos, por tanto
decidí traer al siguiente día un mazo de cartas del tarot, para ver su
reacción. Al llegar con tal regalo su reacción fue bastante efusiva, al punto
que me abrazó, nadie más noto este acto y lo mantuve por secreto. Aún me
pregunto por qué lo hice. Henrietta me dijo que en compensación, vería mi
futuro con las cartas, yo no me negué, nunca pensé lo acertada que sería su
predicción. Hasta el día de hoy dos de sus tres predicciones se han hecho
realidad…- se detuvo de una manera extraña, como si no dudara de que la tercera
también se cumpliría.
Luego
de detenerse unos segundos yo centre mi mirada en él, le insistía con mi vista
que continuara. Él al notarlo volvió en sí y continuó -paso una semana y centre
mi estudio en el particular caso de Henrietta, pero al mismo tiempo ocurrió un
suceso que no esperaba. Al llegar al centro médico me hablo el director de
aquel hospital y me dijo que los padres de Henrietta habían desaparecido, que
habían intentado ubicarlos de todas las maneras posibles pero no tuvieron
suerte, la última vez que se les vio fue ayer, al momento de dejar a Henrietta
en el centro médico, dijeron que tenían un asunto que atender y no volvieron, se
les busco en su hogar pero todas sus cosas habían desaparecido, se ubico a sus
otros parientes, pero ambos padres eran hijos únicos y sus abuelos habían
muerto, se encontraba sola, y no podían dejarla en el centro médico. Sin
dudarlo un segundo ofrecí hacerme cargo de ella, mi esposa estuvo de acuerdo y
la lleve a vivir con nosotros. Gracias a un amigo el trámite de adopción no
tuvo contratiempos, y mi esposa estaba feliz de tener una niña en el hogar, se
ambiento tan rápido y bien a nuestra casa que se acrecentaron mis dudas acerca
sí en realidad tenía Asperger. Pregunte a unos amigos de la Universidad si
cabía la posibilidad de un diagnostico erróneo. Y mencionaron a los “niños
cristal”, niños de una índole semejante a los llamados “niños índigos”, pero
con características muy diferentes, llamados también “los pacificadores”,
tienden a confundirlos con autistas muchas veces, pero a diferencia ellos no se
explayan con muchas personas, porque sienten sus malos pensamientos. Así que
comencé a investigar sobre ellos y conocí a un hombre llamado Matías, tal vez
lo conozcas, es el Obispo a cargo del grupo en la sede de la ciudad del sur-.
Cuan pequeño es el mundo, claro que lo conocía, él es el antiguo amigo del Rey.
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