viernes, 25 de enero de 2013

Sueño "Capítulo III: Consilium"


Se acercaba el solsticio de invierno y con esto mi cumpleaños, el día perfecto para causar una mala imagen a mi novia y hacer que ella terminase conmigo.

La fui a visitar como de costumbre, me recibió muy feliz, todo transcurrió bien, esperaba un pequeño descuido de ella para poner en práctica mi plan. Era bastante simple, le pediría algo que ella no podría cumplir y así me iría de su casa fingiendo molestia, luego rogaría por volver y así se vería como que ella era quien no quisiese estar conmigo y no yo. Por tanto Andrés no podría reprocharme el querer ver a su conocida, aunque tendría que esperar unos días de todas formas, para levantar menos sospechas. Mi amigo no era tonto y aún así sospecharía, eso era claro, pero si lograba hacerlo todo como pensaba no quedaría duda de que no sería mi culpa el rompimiento.

Todo transcurrió como lo esperaba, no diré que fue lo tan terrible que le pedí, pero como esperaba no accedió o al menos no la deje, rápidamente me hice el ofendido y me fui de su casa. A los pocos días Andrés me contacto, me recriminaba lo que había hecho, pero le dije que se equivocaba, que yo quería volver con ella y le pedí ayuda.

El siguiente paso era arruinar cualquier sentimiento de ella hacia mí. Algo que ella me ayudo bastante ya que en su despecho se relaciono con otro hombre, claramente eso me facilito convencer a Andrés de que ella ya no me quería. Con lo que hizo ella mi plan se acelero, solo tuve que reprocharle lo que hizo apelando a mis sentimientos y pude conseguir el odio que tanto anhelaba.

Pasaron unos días, Katty ya era cosa del pasado, pero Andrés seguía reacio a hablarme de la chica, no me dijo ni su nombre. Pero no me iba a rendir tenía que conocerla e iba a llegar a las últimas instancias por encontrarme con ella. Tendría que engañarlo, lo emborracharía y haría que me contase todo de ella. Por suerte no era tarea difícil y gracias a nuestra nueva costumbre él estaba adquiriendo gusto por la bebida. Cuando ya estaba borracho me conto algo que me costó creer al principio, algo que torno lo que pensaba de él en 180 grados.

Karla, era el nombre de la chica y el lugar del que la conocía era lo extraño, entre copas me confesó que la conocía de lo que describió como una secta. De jóvenes jugábamos con lo oculto, pero nunca pensé que él llegaría a formar parte de una secta. Entrar era sencillo solo se debía conocer la clave y dirigirse al “Rey” para ser aceptado. La clave me la confesó, “Sofía”, ahora solo debía ser aprobado por el Rey.

Tal parece que tenían una “jerarquía” inspirada en el ajedrez. Existía el Rey, que era el que daba las órdenes y la Reina quien las ponía en marcha; los Obispos, que aconsejaban al Rey; los Caballeros, que defendían al Rey y reclutaban nuevos peones; las Torres que manejaban la nueva información que llegaría al Rey; y los peones que conseguían la información por ordenes de las Torres.

Andrés era un peón así que no podría entrar por recomendación de él, así que decidí llegar sin invitación. Su objetivo era el conocimiento, no eran una secta muy antigua pero se introducían en las leyendas y mitos de todo tipo para conseguirlo. Creían en seres místicos pero nunca se alejaban de la razón, toda leyenda tiene algo de verdad y era eso lo que ellos investigaban. Me decía también que había entre ellos quienes estudiaban la magia, la alquimia y la astrología. Para mí no eran más que un grupo de desadaptados sociales que se perdían en su imaginación. Pero sería capaz de viajar al mismo infierno por conocer a la chica de mis sueños.

1 comentario:

  1. me encanta la historia.... estoy como loca esperando lo que sigue XDD ponte las pilas que estoy metida haha

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